Se vende el «jet» y se vacían las cuentas de Epstein para pagar a sus víctimas
La liquidación del patrimonio de 575 millones de euros del difunto pedófilo permite compensara algunas de las mujeres explotadas con cerca de 41 millones
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El 10 de agosto de 2019, Jeffrey Epstein apareció ahorcado en su celda de una prisión federal de Nueva York, donde se encontraba pendiente de juicio como el urdidor y principal ejecutor de una trama de explotación sexual de decenas de mujeres, muchas de ellas menores de edad, bajo el amparo de una parte de la alta sociedad de Manhattan. Tenía 66 años. Oficialmente se da por hecho que el magnate, que fue buen amigo de Bill Clinton, el Príncipe Andrés de Inglaterra o Donald Trump (por cierto, el último abogado de Epstein, David Schoen, será uno de los dos letrados que le representen en el segundo impeachment al expresidente de EE.UU., la próxima semana), se quitó él mismo la vida. De esta manera, dejó a sus víctimas sin la posibilidad de que se hiciera justicia .
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También dejó una fortuna de 575 millones de euros , que empezó a amasar a comienzos de los años 80. Por aquel entonces, fundó su firma de inversión, J. Epstein and Co., tras curtirse bajo el ala de su hermano Mark, a quién todos llaman «Puggie», en Cooper Union y en el banco de inversión Bear Stearns . Una mente analítica, fría y calculadora le dio acceso a las élites. Una naturaleza sin escrúpulos le permitió cosificar a decenas de jóvenes para divertirse y divertir a sus amigos. Una fortuna, que, por cierto, su amiga, amante y colaboradora en sus fechorías Ghislaine Maxwell (59) llegó a reclamar con la intención de pagar los honorarios legales y los costes de seguridad antes de que el FBI le echara el guante en un bosque de New Hampshire. Maxwell todavía está pendiente de juicio.
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Acaso los secretos que Epstein se llevó a la tumba jamás se conozcan, más allá de lo que «madama» Maxwell pueda reconocer ante un juez. Al menos, a sus víctimas (el número de ellas aún no ha sido confirmado, de las tres docenas que presentaron denuncias) les queda el consuelo de ser compensadas con el patrimonio del magnate, quien, por cierto, no dejó herederos más allá de su único hermano Mark. En mayo de 2020, se llegó a un acuerdo judicial a varias bandas , que incluía a las autoridades de las Islas Vírgenes de EE.UU. (el paraíso fiscal donde Epstein mantenía gran parte de su fortuna, así como la infame «mansión de los horrores» , escenario de buena parte de sus abusos sexuales), para convertir en un fondo de compensación esos 575 millones de euros.
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Este lunes, el «Miami Herald» ha confirmado en exclusiva el pago de algo más de 41 millones de euros (50 millones de dólares) hasta el 31 de diciembre de 2020. Así se certifica en un nuevo documento emitido a principios de esta semana por los administradores del difunto financiero, en el que se presentó a un juez de las Islas Vírgenes la contabilidad trimestral. Durante seis meses, se han resuelto al menos 100 reclamaciones al fondo de compensación.
Entre las operaciones para liquidar el patrimonio de Jeffrey Epstein y recompensar a las mujeres a las que explotó sexualmente figuran la venta de su 50% de participación en la empresa propietaria del puerto deportivo de las Islas Vírgenes, American Yacht Harbour , por 4,5 millones de euros. También, el traspaso de su jet privado, un Gulfstream G550 que llamaba el «Lolita Express» y en que viajaban los invitados a sus orgías. La operación se cerró por 8,7 millones.
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El documento muestra, también, la valoración de la colección de arte que el financiero tenía en las Islas Vírgenes (cerca de 282.000 euros) y activos inmobiliarios por un total de 200 millones a finales de 2020, incluidos 40,7 millones de euros en efectivo. El 30 de septiembre de 2020, los activos ascendían a casi 371 millones de euros.
El valor de la compañía de Epstein en las Islas Vírgenes, Southern Trust Co.Inc., beneficiada con generosas exenciones fiscales a cambio de promesas de numerosas contrataciones locales, se ha devaluado de 106,5 millones a poco más de 50,5 millones de euros. En la documentación, además, se confirman los elevadísimos costes legales de la operación, así como las sociedades que aún están en venta; por ejemplo, Aviation Development Group LLC, con sede en Powder Springs (Georgia).
Por otro lado, se dan a conocer algunas cargas fiscales derivadas de las propiedades de Epstein: un pago de 135.000 euros a la hacienda francesa por una propiedad de lujo en París y otro pago de 3,3 a las Islas Vírgenes en concepto de impuestos de 2019 por la «mansión de los horrores».