Stella del Carmen, la niña de los ojos de Antonio Banderas
Estudió Literatura y Arte en la Universidad de Nueva York y, posteriormente, Arte Dramático
Stella del Carmen Banderas (24 años) ya no es aquella niña tímida a la que le costaba ponerse delante de una cámara. Es toda una mujer de 24 años que empieza a robarle protagonismo a su padre, Antonio Banderas , en las alfombras rojas a las que le acompaña. Hizo un gran debut en los Oscar de 2020 y este fin de semana, padre e hija derrocharon complicidad en el Festival de Cine de San Sebastián.
La joven ha heredado la belleza de su madre Melanie Griffith y de su abuela, la gran Tippi Hedren , y el talento artístico de la familia. Stella del Carmen, que ha vivido a caballo entre Los Ángeles y Málaga, estudió Literatura y Arte en la Universidad de Nueva York. Sin embargo después decidió comenzar Arte Dramático, sorprendiendo a sus progenitores con el cambio. «Nos ha sorprendido a todos porque ella no quería estar ante las cámaras y de repente quiere dar el ese salto», se sinceraba Antonio Banderas.
Desde hace un tiempo trabaja en el equipo de producción junto a su adorado padre. Su último proyecto, la producción del musical Company. Pasión que comparte con su novio, Eli Meyer. El joven, que estudió cine en la Universidad del sur de California, vive en los Ángeles y es el hijo menor de Ronald Meyer , el vicepresidente de NBC Universal. Su padre trabajó como agente de Tom Cruise, Sylvester Stallone, Barbra Streisand, Meryl Streep y Cher, entre otros rostros conocidos, y posteriormente se convirtió en el jefe de los estudios.
La niña de sus ojos
Si hay algo que le ha quitado la profesión a Antonio Banderas son más planos de su hija por sus «compromisos profesionales y ausencias prolongadas». Como él mismo reconoció en la gala de los Goya 2015, se perdió mucho de su infancia: «Es la persona de la que me perdí los mejores planos, las mejores secuencias, y que sin embargo ha sido mi mejor producción. Te dedico este premio pidiéndote perdón, a ti, Stella del Carmen, a ti hija mía».