Señales que te indican que tu hijo es inseguro y cómo remediarlo

Ana Roa, consultora familiar, explica los errores que comenten los padres y que provocan que sus hijos no sean seguros

Laura Peraita

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Un niño no nace inseguro, se hace . Y se hace por el entorno en el que vive y fundamentalmente porque los padres fomentan esta característica en él, la mayoría de las veces sin ser conscientes de ello y como efecto secundario de su gran amor y exceso de protección hacia su pequeño.

Según Ana Roa , maestra especializada en Educación Infantil y autora de «Escuela de Familias» , desde que un bebé cumple un año ya se puede percibir que es inseguro. Por ejemplo, cuando los padres le llevan a la escuela infantil y los progenitores sufren en exceso por esta separación y el niño tiene unos berrinches fuera de lo normal. «El exceso de protección es poco saludable —indica— y se produce principalmente en los padres primerizos porque, al no tener un manual de instrucciones sobre cómo cuidar a su hijo, intentan extremar al máximo todas las demandas del pequeño con demasiada protección».

Son muchas las señales que indican que el niño es inseguro . Suele manifestar miedo a las relaciones sociales (es muy tímido) , teme no ser aceptado por su grupo de compañeros en el colegio , suele tener poca iniciativa, se pone a la defensiva fácilmente, no le gusta participar en retos ni asumir responsabilidades, están casi siempre en alerta, con gran tensión..., por lo que desaprovecha las múltiples oportunidades que cada día se le plantean en el colegio.

Ante este panorama, la autora de «Escuela de Familias» propone a los padres una serie de pautas para acabar con la inseguridad y elevar la autoestima de sus hijos:

—En primer lugar, «deben asimilar que la sobreprotección no es un apego saludable. Deben concienciarse de que deben cambiar su forma de tratarle para que pueda ganar en seguridad», señala esta experta.

—Hay que darles responsabilidades y dejar que sean autónomos desde bien pequeños. Ana Roa propone que «hagan pequeñas actividades en casa como poner la mesa, arreglar su habitación, llevar cosas a papá... Que les haga sentir válidos y descubran que ellos solos pueden conseguir y cumplir objetivos».

—«Deben desmitificar la frustración. No pasa nada por sentirse frustrado. Si se cometen errores hay que decirles que es lo mejor que puede pasar para aprender a hacer las cosas bien».

—«También es fundamental permitirles que se esfuercen para que sean conscientes de que es el camino para conseguir lo que desean con buenos resultados, y la satisfacción que conlleva. Si se les da todo hecho se acostumbrarán a no tener fuerza de voluntad. Se convertirán en tiranos —asegura Roa— y cada vez exigirán más a los demás».

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