Día Internacional de la Dislexia
Dislexia: «No puede ser que un niño con 5, 6, o 7 años suspenda… ¿El qué va a suspender?»
«La dislexia va mas allá de las dificultades para leer y para escribir», indica la pedagoga Jimena Ocampo, de Fundamenta Psicoeducativo

¿Cómo explicar la dislexia a alguien que no tiene dislexia? «Esta puede ser la pregunta del millón», reconoce Jimena Ocampo, pedagoga del centro de Atención infantil Fundamenta Psicoeducativo . «No se trata tanto de dar una definición del concepto, “Dificultad específica del aprendizaje ... de origen neurobiológico y que repercute en la lectura y le escritura” sino de entender y comprender las implicaciones y repercusiones que tiene este trastorno del aprendizaje en la vida de un niño con dislexia».
La dislexia, prosigue la directora del área infantil y psicopedagógica del centro, «va mas allá de las dificultades para leer y para escribir. Para que podamos entender las dificultades, tenemos que entender que el cerebro de un niño disléxico funciona de una manera peculiar, diferente al cerebro de un niño no disléxico, (de ahí su origen neurobiológico), por lo tanto saber cómo funciona este cerebro nos va a dar la clave para entender el trastorno y a los niños disléxicos».
Son niños, continúa explicando, «que presentan un déficit en el procesamiento del lenguaje, les cuesta reconocer palabras, letras, asociar letras a un sonido, acceder al léxico en la memoria , y que además tienen asociadas dificultades en la memoria, en la velocidad con la que su cerebro procesa determinada información, en la organización espacial, en el razonamiento perceptivo… aspectos todos ellos que inciden directamente en la vida del disléxico más allá de la lectura y la escritura».
«Recuerdo que una vez me dijo mi hermano, creo que fue él, que cuando leía de pequeño, las palabras se convertían en hormigas y se escapaban andando detrás de la hoja… Otra vez una niña se quejaba de los cuadernos de cuadrículas en el colegio porque se le movían los cuadritos y no veía bien. Estas pequeñas anécdotas, nos ayudan a saber como es el mundo de un niño con dislexia, y de donde vienen algunas de sus dificultades», rememora Ocampo.
En realidad, reflexiona esta experta, «creo que para entender esta dificultad nos tenemos que acercar a los niños disléxicos, abrir un poco la mente y alejarnos de lo que es normativo, salir de nuestra zona de confort y entender que la dislexia es una manera diferente de aprender, que no se ajusta a la enseñanza aprendizaje basada en un único canal de acceso al conocimiento (la lectura y la escritura)».
«Un ejemplo que siempre pongo, que me resulta muy útil, es que nunca nos cuestionamos que a un niño con gafas le cuesta ver de lejos o de cerca, y que necesita gafas, pero si nos cuestionamos que un niño con dislexia tenga problemas en ciertos aprendizajes. Hay que dejar de cuestionarse y dejar de intentar que los niños disléxicos "pasen por el aro" de lo que se supone que tienen que hacer en el aula. Hay que entender que su cerebro funciona de una manera diferente , y hay que adaptarse a cómo aprenden ya que si no nos adaptamos a esto, no encontramos en cursos muy tempranos a niños que repiten o que son carne de cañón para un fracaso escolar anunciado.»
¿Cómo esta dificultad de aprendizaje puede desembocar en fracaso escolar en niños de 1º y 2º de Primaria, que son niños de 6, 7 años?
Fácil. No nos estamos adaptando al niño, el niño se tiene que adaptar al sistema, y si no lo hace…. fracaso. Pero aquí el que fracasa claramente no es el niño. No puede ser que un niño con 5, 6, o 7 años suspenda… ¿El qué va a suspender? ¡Si está en pleno proceso de aprendizaje! El que suspende es el sistema educativo, que no es capaz de dar respuesta a como aprenden los niños .
El fracaso es posible porque nos encontramos en un sistema en el que los niños empiezan a leer y a escribir con 4 y 5 años, edad en la que muchos no están preparados para iniciarse en tan importante aprendizaje. Además lo suelen hacer a un ritmo uniforme, todos a la vez, todos el mismo día, sin importar si aún no han adquirido los requisitos necesarios.
Por lo tanto es fácil que un niño disléxico, con dificultades en las habilidades fonológicas, que son base, junto con otras, para iniciarse en la lectoescritura, fracasen en 1º y 2º de primaria. Triste pero ocurre más de lo que nos imaginamos y con terribles consecuencias para los niños,no solo académicas sino emocionales.
¿Qué pueden hacer los padres cuando sospechan que su hijo tiene una dificultad de aprendizaje?
Ante la más mínima sospecha, acudir a los especialistas. Aunque tenga 5 años, aunque creamos que sea pronto…es mejor pecar de exagerados y prudentes que dejar pasar el tiempo y encontrarnos más tarde con dificultades mayores.
La detección precoz es fundamental, en la dislexia y en cualquier dificultad o trastorno del aprendizaje o del desarrollo, cuanto antes mejor. Una vez que sabemos que nuestro hijo es disléxico, o que tiene rasgos y hay sospechas fundadas, tenemos que ponernos manos a la obra. En primer lugar, comunicar al colegio las necesidades de nuestro hijo y luchar por que le brinden las ayudas que necesita, (más tiempo para las tareas, respetar su ritmo, evitarle tareas como copiar enunciados, de la pizarra, dictados, etc…)
Por otro lado, siempre que sea posible, la intervención psicopedagógica, logopédica, en resumidas cuentas, intervención especializada para trabajar esas áreas cognitivas y del lenguaje en las que el niño tiene más dificultad.
Y desde casa….apoyo, comprensión, soporte emocional, acercarnos a su mundo, a cómo piensan y perciben el mundo, escuchar sus inquietudes, sus problemas… Ser su apoyo y su refugio .
Muchas veces se confunde la dislexia con otros trastornos, como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. ¿Puede explicar por qué?
Es otra de las preguntas estrella, ¿es realmente dislexia? ¿O es más un problema de atención? Y es que normalmente la dislexia viene acompañada de problemas atencionales.
Generalmente esta falta de atención no está causada por un trastorno neurológico como en niños con TDA-H si no que es consecuencia directa de su dificultad ante tareas de lectura y escritura. Y es que si el niño no entiende lo que lee, y realmente invierte todas sus energías en ello, difícilmente va a estar atento a las explicaciones y las tareas de clase. Esta falta de atención es consecuencia de la fatiga intelectual, lo cual produce atención inestable y poco continuada. O bien puede estar causada por una falta de motivación, (si a pesar de intentarlo no llego al objetivo…. Es fácil que pierda todo interés, y sin interés no hay atención ).
O sencillamente porque son dos trastornos que pueden darse juntos, TDa-h y Dislexia. Pero que un niño además de dislexia tenga Déficit de atención no resta importancia a sus problemas de aprendizaje, es más, los puede acentúar.
Además son niños que por sus características personales se distraen fácilmente. Tienen un mundo interior tan rico, su imaginación es tan poderosa, son tan sensibles a lo que les rodea que es fácil que si atención dirija a aquello que les resulta llamativo. A la hora de intervenir nos tendremos que centrar en ambas dificultades y no dejar de lado ninguna.
¿Cuándo se puede diagnosticar la dislexia? ¿A qué edad?
Generalmente no se emite un diagnóstico hasta los 7-8 años, edad en la que se supone que se ha adquirido la lectoescritura. Aunque antes podemos detectar algunos signos de alarma, o señales que nos pueden hacer pensar que las dificultades que presenta el niño van mas allá de una falta de maduración, por ejemplo: retraso en el lenguaje, confusión de palabras que tienen una pronunciación similar, dificultades expresivas, antecedentes familiares, retraso en el conocimiento del esquema corporal, o desarrollo lento del vocabulario y retraso en el desarrollo del habla con dificultades para articular o pronunciar palabras.
¿Qué aplicaciones podemos recomendar para trabajar la dislexia?
Una que últimamente está muy en boca de todos es Dytective , un juego fantástico que sirve de apoyo y refuerzo para estos niños . Otra aplicación que nosotros usamos mucho en Fundamenta es Galexia , para trabajar la lectura.
Estas aplicaciones sirven de apoyo y refuerzo pero no deben sustituir al trabajo individualizado y especializado ni tampoco debemos pensar que es la solución a todas las dificultades.
Hay muchos juegos que pueden servirnos para reforzar aspectos como la memoria, la velocidad de procesamiento, la atención, la fluidez lectora, la conciencia fonológica… pero siempre enfocado desde un punto de vista lúdico y respetando que los niños no siempre van a querer jugar.
¿Está preparada la escuela para ayudar a estos niños?
En realidad creo que la dificultad de aprendizaje viene de una falta, en muchas ocasiones, de una respuesta educativa adecuada . Son niños inteligentes, son niños con un potencial de aprendizaje increíble, pero el problema es que su forma de aprender es diferente. Queremos que sea el niño el que se adapte al modo de enseñar, cuando somos nosotros los que tenemos que ofrecer respuesta a su manera de aprender, facilitándole la metodología más adecuada.
La respuesta educativa marca la diferencia entre el éxito o el fracaso escolar. Tenemos un sistema educativo que se apoya en el principio de atención a la diversidad de alumnado, que habla de brindar a cada alumno lo que necesite para garantizar la equidad y la igualdad de oportunidades, y nos encontramos con una realidad muy diferente. Una realidad en la que se pasan por alto las dificultades que estos niños tienen y se les exige que se adapten.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete