Los bebés entienden que se necesita compartir una lengua para comunicarse

Niños de entornos bilingües son conscientes de que la gente es capaz de entender más de una lengua

Un estudio del Centro Cerebro y Cognición (CBC) de la Universidad Pompeu Fabra ha revelado que los bebés entienden la función y las limitaciones del lenguaje y comprenden que se necesita una lengua compartida para poder comunicarse. La investigación, publicada en la revista «Cognition», ha puesto a prueba a niños de 14 de meses de entornos bilingües y monolingües para comprobar qué conocimiento tienen del lenguaje como herramienta de transmisión de información.

En el estudio, al que ha tenido acceso Efe, los bebés participantes vieron vídeos en los que dos chicas intercambiaban palabras en lenguas distintas, húngaro y catalán o castellano.

Después, se les mostraba una escena en la que había dos juguetes sobre una mesa y una de las chicas indicaba su preferencia por uno de ellos, mientras que en una segunda escena ella estaba separada de los juguetes por una pared y pedía a la otra chica, en húngaro, que le pasara el objeto de su elección.

«La pregunta que nos planteamos es si los bebés esperarían que la chica que hablaba en español o catalán entendiera el mensaje en húngaro y, por lo tanto, le diera el juguete que quería », explica Marc Colomer, autor de la investigación, junto con Núria Sebastián Gallés.

Para responder a este interrogante, el estudio se basó en un principio que explica que los bebés miran más tiempo una escena cuando lo que ocurre en ella es inesperado y, por lo tanto, más difícil de procesar.

Según los expertos, los participantes esperaban que las dos chicas que hablaban la misma lengua, incluso siendo ésta totalmente desconocida para ellos, se entendieran, mientras que cuando las chicas se comunicaban en lenguas distintas, solo los bebés de ambientes bilingües creían que se podrían llegar a entender.

Estos resultados sugieren que los bebés esperan que el lenguaje comunique información incluso entre personas que hablan una lengua extranjera y, a la vez, comprenden que el acto comunicativo depende del uso de una lengua compartida .

Así, bebés de entornos bilingües son conscientes de que la gente es capaz de entender más de una lengua, incluso el húngaro, mientras que los que crecen en ambientes monolingües esperan que las otras personas también sean monolingües.

Comentarios
0
Comparte esta noticia por correo electrónico

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Reporta un error en esta noticia

*Campos obligatorios

Algunos campos contienen errores

Tu mensaje se ha enviado con éxito

Muchas gracias por tu participación