Las víctimas del Alvia lanzan un guiño al maquinista y un dardo a Adif: «Que te pidan perdón, repara»

El portavoz de las familias cree que «está muy bien» que Garzón Amo se haya disculpado por el accidente

«Pensaba que en el próximo golpe me podía matar, pero yo no me quería morir»

Jesús Domínguez portavoz de las víctimas, conversa con familiares y amigos tras declarar en el juicio del Alvia efe

J. Hierro

Santiago

El juicio por el accidente del Alvia de Santiago de Compostela, en el que el 24 de julio de 2013 perdieron la vida 80 viajeros y otros 144 resultaron heridos, se sumerge desde hace semanas en un carrusel de testificales de las víctimas de la tragedia, encaminadas a calibrar las indemnizaciones pertinentes. Y este martes, en la vista oral, que desde el pasado mes de octubre acoge la Cidade da Cultura de la capital gallega, se ha escuchado, entre otros testigos, al viajero, uno de los heridos, que acabó ejerciendo de portavoz de las víctimas. Jesús Domínguez, con una misma frase, aprovechó para lanzar un guiño a uno de los acusados y un dardo al otro.

«Que te pidan perdón y se reconozcan los hechos, repara a cualquiera», valoró el portavoz de la plataforma de las víctimas del accidente a preguntas de uno de los abogados. Se sientan en el banquillo por la mayor tragedia ferroviaria de los últimos 80 años en España dos acusados: el maquinista del tren, Francisco Garzón Amo, que abordó la curva de Angrois, ya en las inmediaciones de la estación de Santiago, al doble de la velocidad permitida mientras conducía absorto en una conversación telefónica con el interventor; y Andrés Cortabitarte, director de seguridad de la circulación de Renfe en el momento del accidente. Pese a que son dos los encausados por la tragedia, para quienes el fiscal reclama la misma pena, cuatro años de prisión por 80 homicidios por imprudencia grave profesional, por lo general las víctimas siempre se han mostrado más comprensivas con el maquinista que con el cargo de la empresa responsable de las infraestructuras.

Y este martes, con la testifical de Domínguez, este posicionamiento de la plataforma de las víctimas quedó subrayado. En un momento de su declaración, uno de los abogados del maquinista pidió la palabra para recordar que Garzón Amo había pedido perdón a las víctimas. «Personalmente, no he hablado con él», explicó a renglón seguido el portavoz. «Pero me consta, porque públicamente ha pedido perdón, y evidentemente está muy bien, creo que todo el mundo lo entiende», añadió Jesús Domínguez. Y el testigo hizo la siguiente reflexión, recogida por Ep, cuando uno de los abogados de Garzón Amo le preguntó si ese perdón sirve para reparar el daño: «Creo que (que) te pidan perdón y se reconozcan los hechos repara a cualquiera, en la vida cotidiana también».

Esta sucesión de manifestaciones del portavoz de las víctimas provocó la intervención de la jueza, Elena Fernández Currás, para recordarle que en la vista se juzga «a las dos personas que están acusadas». Al responsable de seguridad de Adif, el fiscal le señala por no haberse llevado a cabo una evaluación integral de los riesgos de la línea de alta velocidad entre Orense y Santiago ante de su puesta en funcionamiento en diciembre de 2011, año y medio antes del accidente.

18 operaciones quirúrgicas

En lo personal, el portavoz de la plataforma de las víctimas explicó que tuvo que someterse a un total de 18 intervenciones quirúrgicas después del accidente. También relató que lo primero que hizo aquel día al llegar a casa fue acceder a la página web de Adif para «ver qué sistema de seguridad» había instalado. La empresa, según Domínguez, aseguraba que el sofisticado sistema de seguridad ERTMS, que detendría de manera automática el convoy en caso de exceso de velocidad, estaba instalado hasta un punto kilométrico determinado, algo que luego se comprobó que «no es cierto». En el tremo Angrois, donde descarriló el tren, el sistema usado era el Asfa, menos sofisticado que el ERTMS.

Estos días se ha conocido, precisamente, que Adif va a instalar el sistema ERTMS en el eje atlántico y también en el entorno de la estación de Santiago, que incluye el tramo donde hace casi diez años se produjo el descarrilamiento del Alvia. Preguntado por esta cuestión por la prensa a las puertas del juicio, Domínguez afirmó que las víctimas se alegran «un montón» del despliegue del ERTMS, y «de que llegue hasta Santiago, hasta La Coruña y hasta donde sea». Y también añadió: «Y que no lo desconecten».

Aunque en los proyectos iniciales sí estaba previsto, cuando en diciembre de 2011 se inauguró la línea de alta velocidad entre Orense y Santiago se descartó instalar ERTMS en la totalidad del trazado. Angrois, por ejemplo, se cubría, como se ha dicho, con Asfa. Pero es que además, cuando ocurrió el accidente en los tramos anteriores se había desconectado el ERTMS por algunos fallos técnicos que daba. De ahí la afirmación de Jesús Domínguez.

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