El reparto de cuotas pesqueras en la Unión Europea deja una sensación agridulce en la flota gallega
negociación en bruselas
La caída del jurel lleva a la Xunta a hablar de «mal acuerdo», pero hay satisfacción en el sector por la subida de la merluza

Hasta las 8.20 de la mañana, tras haberse iniciado la segunda jornada de negociaciones 22 horas antes, estuvo esperando el sector para conocer las posibilidades de pesca en aguas europeas para el próximo año. El reparto de Totales Admisibles de Capturas y cuotas ha dejado "una sensación agridulce" en la flota gallega, en palabras del patrón mayor de Burela y presidente de la Federación Nacional de Cofradías, Basilio Otero. La Xunta a través del presidente Alfonso Rueda y la conselleira do Mar, Rosa Quintana, se mostró más pesimista. "Las cuotas que se adjudican este año no son ni mucho menos las que esperábamos", subrayó Rueda.
"Estamos muy contentos con la buena cuota de merluza sur y de caballa, pero muy descontentos con la de jurel", resumió en declaraciones a ABC Basilio Otero. La parte más beneficiosa para el sector pesquero será que la cantidad de merluza sur que se puede pescar se duplica y se podrán capturar 9.953 toneladas para 2023. "Es la mejor cifra de los últimos 8 años y la segunda mejor del siglo", aseveró el ministro de Pesca Luis Planas al salir de la maratoniana reunión, según informó Ep. A través de un comunicado, la Consellería do Mar explicó que el aumento de las posibilidades de pesca se produce "una vez corregido el error que tenían los científicos en el modelo matemático de evaluación de su estado". Estos fallos de cálculo fueron los que habían motivado los recortes en las capturas de la merluza sur en los últimos años.
El presidente de Cepesca, Javier Garat, valoró también la mejora de las cotas "en especies tan importantes como la merluza, el rape o el gallo" como el aspecto más positivo del acuerdo entre la Comisión Europea y los ministros de Pesca de los estados miembros para el Atlántico. En 2023, podrán pescarse 29.439 toneladas de caballa, un 20 % más. Unos 900 barcos del Cantábrico capturan esta especie y la situación se normaliza, tras dejar atrás un episodio de multa de 5.500 toneladas hasta el año pasado.
Pero las mayores preocupaciones se extienden por el importante recorte que sufre el jurel. La Comisión Europea proponía una cuota 0 para este año, aunque tras las negociaciones se ha conseguido suavizar un poco la medida. Finalmente se permitirá pescar 15.000 toneladas (unas 3.000 para España), lo que supone un recorte del 80 % con respecto a año pasado. A principios de diciembre, la Xunta ya había remitido al Ministerio un informe en el que advertía del duro impacto para la flota pesquera gallega del cierre total de esta especie. Según los cálculos de la Consellería do Mar la cuota cero para el jurel tendría un impacto en la economía gallega de 30 millones de euros. Pese a que la propuesta inicial se ha logrado mejorar tras las negociaciones, para Mar "no se avanzó en gran medida". En declaraciones a la Radio Galega, la conselleira Rosa Quintana dejó entrever que en el tema del jurel podría estar pasando como con la merluza y los informes científicos sobre el estado de la especie no sean los correctos. Quintana consideró "un mal acuerdo" para la Comunididad la negociación en Bruselas.
En Galicia unos 150 barcos que se dedican al cerco serán los más perjudicados. Otero explica que la cuota para pescar jurel se destina únicamente a la pesca accidental. "El cerco, explica, suele pescar jurel, sardina, anchoa, si un día desembarca sardina y jurel, puede desembarcarlo, si sólo desembarcase jurel no podría", ejemplifica. El patrón mayor de Burela asevera que la flota del cerco está repartida por toda Galicia. "A cualquier barco de cerco se le complica mucho la vida", resume.
Pocos cambios
Para la Consellería de Mar el acuerdo es "negativo para Galicia" porque apenas supone avances en relación con la propuesta inicial presentada por la Comisión Europea. Rosa Quintana lamentó que tras tantas horas de negociación "los avances fuesen escasos y España volviese prácticamente como fue a Bruselas, con la mayoría de propuestas iniciales que hacía la Comisión Europea intactas y basadas exclusivamente en los informes científicos, sin tener en cuenta los aspectos sociales y económicos". Censuró, además, tanto la "escasa empatía como la intransigencia" mostrada por el Ejecutivo de la UE ante los "esfuerzos realizados por el sector en los últimos años para mantener en buen estado las pesquerías". El presidente Alfonso Rueda lamentó que "había que mejorar unas propuestas muy restrictivas y volvemos confirmando esas propuestas y sin ninguna mejora", informa Ep. Rueda cargó también contra la Comisión Europea, responsable además del veto a la pesca de fondo, por ser "muy restrictiva sin ningún motivo".