Reconstrucción de la izquierda
El diseño de las primarias, el próximo escollo entre Sumar y Podemos
Elecciones generales
Llevan hablando desde enero para destensar la relación y hasta verano no cerrarán un acuerdo
La alargada sombra de Iglesias sobre la dirección de Podemos

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y Podemos llevan un mes y medio manteniendo contactos para ver cómo empiezan a abordar la unidad de la izquierda de cara a las elecciones generales de final de año. Todo en fase incipiente y aún sin reuniones ... formales. Pero estos contactos discretos ya han servido para que la relación entre Díaz y la dirección de Podemos entre en una nueva etapa de distensión después del año de fuertes presiones de Pablo Iglesias y la cúpula para que Podemos no pierda peso a la sombra de Sumar.
Díaz y su equipo todavía son reacios a plantear algún detalle sobre con qué fórmula jurídica articularán las candidatura a las generales. Pero, si bien de forma oficial no se está entrando en detalles, sí que hay fuentes conocedoras de esas conversaciones con Podemos que ya apuntan a ABC la idea de unas primarias para refrendar a los candidatos y una coalición entre partidos como primeras claves orgánicas.
El diseño de ambas será la primera y la segunda gran negociación que tendrán que abordar. No se antoja una negociación sencilla porque en Podemos querrán hacer valer en la votación su mayoría militante y Sumar y los otros partidos intentarán rebajar esa fuerza para hacerlo más proporcional.
Podemos no renunciará a una posición predominante y no solo deberá competir contra candidatos de otras fuerzas como Más País o partidos regionalistas como Compromís en algunas circunscripciones, sino que además tendrá que aceptar nuevas figuras o candidatos no adscritos a partidos que Díaz quiera sumar, como informó ABC. Porque la renovación que plantea ésta quiere ir más allá de reconstruir el Podemos que se rompió en 2017.
Lo único que está claro de estos primeros contactos es que la vicepresidenta no querrá empezar esta negociación y cerrar un acuerdo con Podemos hasta verano. Preguntados por este diario, desde Sumar explican que es algo que tendrá que negociarse entre todas las formaciones que se sumen al proyecto y siempre después de que Díaz formalice su candidatura y termine su proceso de escucha. Discreción es la palabra que más repiten. En Podemos también responden -aunque aquí suena más a queja- que todavía no les han presentado un esquema para negociar.
La ministra de Igualdad y número dos de Podemos, Irene Montero, aseguró hace unos días que respetaban los tiempos de Díaz, pero reprochó que ya iban tarde. Belarra y ella no ocultan su malestar. Y en Podemos no se traslada su espera sin cierto nerviosismo por el poco margen de negociación que tendrán. El partido tendrá que pasar el examen de las autonómicas y municipales del 28 de mayo antes de empezar el tira y afloja con Díaz y los sondeos auguran que quedarán en una posición política más débil que la actual.
El diseño de unas primarias que satisfaga a todas las partes -o un formato similar- para refrendar a los candidatos y que ayude a articular la coalición que agrupe a la izquierda del PSOE
Así que, parafraseando al Iglesias de 2019, cuando negociaba el Gobierno con el PSOE, Sumar y Podemos solo se han puesto de acuerdo en ponerse de acuerdo en dos asuntos. El diseño de unas primarias que satisfaga a todas las partes -o un formato similar- para refrendar a los candidatos y que ayude a articular la coalición que agrupe a los partidos a la izquierda del PSOE.
La coalición es el planteamiento original de Podemos. Mientras que Díaz hablaba de una nueva plataforma a la que figuras relevantes de otros partidos de la izquierda podían sumarse. De hecho, desde Podemos perciben que en 2023 ese mensaje de la vicepresidenta de que los partidos debían dar un paso atrás se ha ido perdiendo.
Díaz terminará en las próximas semanas su gira de escucha por los territorios con el objetivo de movilizar al votante de izquierdas y presentar su proyecto electoral. Luego, presentará las conclusiones de este proceso. Y luego, oficializará su candidatura a la presidencia del Gobierno para las elecciones generales previstas para final de año.
En diciembre, su equipo trasladó que sería entre finales de enero y febrero cuando diese ese paso adelante; ahora, lo sitúan entre este mes y abril. Desde la dirección de Podemos reconocen que esta «incertidumbre» les asfixia y le piden al menos que participe en las campañas electorales de mayo. En Sumar no se descarta la presencia de Díaz, pero no garantizan que todo su apoyo sea para volcarse con Podemos.
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