Cuando el PSC quiso desterrar a la Policía
Dos concejales de Pineda de Mar (Barcelona) aceptan un año de cárcel y otro de inhabilitación por coaccionar a un hotelero para desalojar a los agentes

A finales de septiembre de 2017, la Generalitat denegó el amarre en el Puerto de Palamós (Gerona) a uno de los ferrys que debía servir como hospedaje para los policías que integraban el dispositivo para impedir el referéndum ilegal del 1-O. A diferencia ... de los de Barcelona o Tarragona, donde sí atracaron otros tres buques, dichas instalaciones son propiedad del Gobierno catalán y la Policía Nacional tuvo que buscar otro alojamiento para los antidisturbios. Fue así como un contingente de 500 efectivos recaló en dos hoteles de Pineda de Mar (Barcelona). Al día siguiente de la votación y del dispositivo –y las cargas– para tratar de impedirla, a las puertas de uno de ellos se convocó una protesta multitudinaria, en la que manifestantes independentistas exigieron su expulsión. A sus puertas, un cordón de los Mossos d'Esquadra para velar por la seguridad de los agentes. Fue pasadas las nueve de la noche cuando allí aparecieron dos concejales del PSC para pedir al director del establecimiento que echase a los uniformados. Lo hicieron acompañados del jefe de la Policía local del municipio.
Y lo consiguieron. Por eso ayer, más de cinco años después, los dos concejales socialistas, Carme Aragonès, entonces primera teniente de alcalde, y Jordi Masnou, aún titular de Urbanismo en el municipio, aceptaron un año de cárcel y otro de inhabilitación por un delito de coacciones. En un inicio, el fiscal de delitos de odio, Miguel Ángel Aguilar, solicitó para ellos tres años de prisión, pero al inicio de la vista en la Audiencia de Barcelona, anunció que habían llegado a un acuerdo por el que ambos acusados asumieron los hechos. No así el jefe de la Policía Local, Carles Santacreu, todavía al frente del Cuerpo, que niega los hechos.
Aquella noche, aún con los manifestantes bramando contra los agentes en los aledaños del hotel Checkin Montpalau, Aragonès y Masnou presionaron a su gerente, Juan Martín del Hoyo, para que los echase. Fue el director quién lo alertó tras escuchar la petición de ambos concejales. «Nos dijeron que teníamos que desalojarlos al día siguiente sí o sí», explicó ayer en el juicio. En caso de no hacerlo, el edil, con tono «amenazador» dijo que «haría todo lo que tuviera que hacer» para cerrarle los hoteles durante «cinco años». Le trasladó también el titular de Urbanismo que él era el que «mandaba allí» y que si él decía «blanco era blanco».
El miedo a las represalias anunciadas hizo que el gerente –«bastante estresado»– informase a la Policía Nacional, mediante uno escrito, del inminente desalojo, porque el ayuntamiento los había «presionado». Así lo explicó en uno de los mensajes que aquella noche envió a un tercero: «No te puedes imaginar la impotencia, nos cierran los hoteles».
Aquel 2 de octubre, muchos de los agentes no cenaron, y al día siguiente tomaron «una comida fría» gracias a una contrata con el cuartel del Bruc (Barcelona), según detalló el entonces jefe de la Unidad Económica del CNP, que se encargó de buscar los alojamientos tras la negativa del Govern a que su ferry atracase en Palamós, y también de realojar a los policías en Peñíscola y Fraga tras ser expulsados de Pineda de Mar.
«Me cierran el hotel»
Fue el gerente quien lo avisó. «Era un manojo de nervios, me dijo: 'Sácalos, sácalos, que me cierran el hotel. Estaba muy preocupado». La decisión estaba tomada, por eso el director de ambos alojamientos les trasladó que debían marcharse por la mañana.
Antes de abandonar el hotel, para «contentar a una multitud exacerbada», apuntó el fiscal en su escrito, la teniente de alcalde sacó pecho de la expulsión de los uniformados en una entrevista para La Sexta: «Hemos pedido que se tenían que ir, porque los ánimos están irritados». Eso sí, acto seguido, negó las coacciones al hotelero que ayer, finalmente, admitió.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete