Detenido un padre después de la denuncia de su hija de 12 años en el colegio: «Me usa para pasar droga»
La Policía local de Añover de Tajo lo arrestó este viernes en su casa, donde guardaba armas, mil pastillas de extasis y 200 plantas de marihuana
La pequeña dibujó un plano detallado del piso al agente tutor que da charlas en el centro. Su progenitor, con antecedentes policiales y penales, niega la acusación
![Un agente de la Policía local de Añover](https://s2.abcstatics.com/media/espana/2021/06/11/policia-local-mula-kGKF--1248x698@abc.jpg)
El padre de una niña de 12 años ha sido detenido este viernes después de que su hija relatase detalladamente a la Policía local de Añover de Tajo (Toledo) que su progenitor la usaba como ‘mula’ para realizar portes de droga (marihuana, cocaína y éxtasis) en los bares del pueblo.
«Si no lo hacía, me pegaba con una barra extensible o me daba puñetazos», contó a los agentes . Ellos conocen al individuo, de unos 33 años y sin trabajo, por su relación con los estupefacientes y su historial de antecedentes policiales y penales.
El detenido, que ya estuvo preso, negó la acusación de la niña y que utilizase también como ‘mula’ a otra hija de unos 15 años. Sin embargo, y gracias al plano que les dibujó la pequeña, los agentes encontraron esta tarde en la vivienda mil pastillas de éxtasis (MDMA) y 200 plantas de marihuana, además de dos armas de fuego sin licencia y un polvo blanco dentro de una bolsa que, a falta de la prueba pertinente, podía ser cocaína.
Llegaron allí horas después de que la niña hablase con una maestra de su centro, el colegio público Conde de Mayalde. A la docente le contó esta mañana que su padre la utilizaba para pasar estupefacientes. Entonces, la dirección se puso en contacto con la Policía local y el agente tutor se acercó al centro, donde imparte charlas durante el curso. Fue solo y vestido de paisano para entrevistarse con la menor a la hora del recreo.
La niña le narró que su padre la tuvo la pasada noche pelando cogollos de marihuana durante varias horas y que, a la una y media de la madrugada, ella debió salir de casa para hacer un porte de cocaína en un bar de esta localidad de unos 6.000 habitantes. Al agente también le dibujó un plano minucioso de la vivienda, señalando dónde estaba la droga y las armas. «La niña lo clavó; fuimos a tiro hecho», reconoció a ABC uno de los tres policías que detuvo al padre sobre las cuatro de la tarde.
Dos perros se comen a otro
Los agentes llegaron con una orden de entrada y registro del juzgado de guardia en Illescas, el número 1, pero el padre no estaba en la vivienda, un piso en una calle céntrica. Mediante el engaño, lograron que el progenitor se acercara y fue arrestado.
En el piso encontraron éxtasis, marihuana, una escopeta recortada y otra del calibre 22 con su munición. También dos perros que se estaban comiendo a otro. «Con los antecedentes que tengo, me van a caer 6 años por la droga y otros tres por las armas», dijo a los policías, que lo arrestaron, además, como presunto autor de un delito de violencia doméstica en el ámbito familiar contra su hija.
En el piso, que está en unas condiciones de salubridad «muy malas», viven además la compañera sentimental y otra hija de unos 15 años, a la que la Policía local ya había sorprendido con marihuana en el instituto. Los agentes creen que la madre sabía que el padre utilizaba a sus hijas como ‘mulas’, «pero lo permitía». La progenitora negó que su marido la pegara.
Faltas de asistencia
Además de los presuntos golpes de su progenitor, la menor de 12 años aseguró también al agente tutor que su hermana la pegaba si se negaba a hacer los portes de droga. Sin embargo, no hallaron moratones en el cuerpo de la pequeña, que relató otro episodio: cada vez que la golpeaban, no iba al colegio. Los policías constataron esta circunstancia en el centro con sus faltas de asistencia. El aspecto físico de la niña, no obstante, es bueno «porque la cuida la abuela y siempre va aseada».
Después de la detención, uno de los agentes recordaba la expresión facial de la pequeña: «Cuando le dijimos que su padre podría entrar en prisión, se le puso una cara de felicidad que por eso valió la pena la intervención».
La niña está bajo la custodia de otro familiar hasta que la autoridad judicial resuelva. El detenido va a pasar la noche en unos calabozos de la Guardia Civil y declarará en el juzgado este sábado.
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