La célula de Ripoll planeó una serie de atentados en Barcelona con furgonetas bomba
Pretendían aparcar los vehículos en al menos tres lugares de Barcelona, uno de ellos la Sagrada Familia, y activarlos a distancia
Los yihadistas de la célula terrorista de Ripoll que atentaron en la Rambla de Barcelona y Cambrils (Tarragona) planeaban una serie de atentados con furgonetas bomba en al menos tres lugares de la capital catalana, según la declaración de Mohamed Houli Chemlal a la que ha tenido acceso El Periódico.
El miembro de la célula que sobrevivió a la explosión del chalé de Alcanar (Tarragona) donde los terroristas preparaban 100 kilos del explosivo TATP, también conocido como la «madre de Satán», señaló que la intención de los terroristas no era suicidarse tras un primer atentado.
Según su declaración, los yihadistas no barajaron la posibilidad de hacer estallar los vehículos cargados de explosivos mientras los conducían, sino que su intención era la de activarlos a distancia tras aparcarlos en los lugares donde pretendían atentar, uno de ellos el templo de la Sagrada Familia.
Los investigadores consideran que no hubo financiación del exterior para preparar los atentados y que los terroristas los planearon con un bajo presupuesto que procedía de lo que ganaban con sus empleos y con la venta ocasional de oro cuya procedencia se desconoce, según el diario catalán.
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