Hacienda estudia dejar de aplicar recargos extra a los contribuyentes por equivocarse al hacer la declaración de la Renta
Analiza una propuesta del 'defensor del contribuyente' para eximir de penalización los errores involuntarios a la hora de rendir cuentas con Hacienda
Hacienda ingresa cada año en torno a 1.000 millones de euros por las sanciones, recargos e intereses de demora que aplica a los contribuyentes
La factura de la ayuda de 20 céntimos al carburante se le va de las manos al Gobierno

Equivocarse a la hora de hacer la declaración de la Renta o de cumplir con cualquier otra obligación con la Hacienda Pública no sale gratis en España. Si el error no se corrige antes de que finalice el plazo legal para presentar la declaración - ... lo normal si el contribuyente no es consciente del error cometido-, la Agencia Tributaria aplica un recargo equivalente al 1% del importe a ingresar por cada mes que transcurra entre la finalización del plazo legal para declarar y la corrección del error. Y si esta corrección no se hace de forma voluntaria –algo lógico, si no se es consciente del fallo– y es resultado de un requerimiento de la Agencia Tributaria se aplica además el interés de demora oficial (3,75%) por los recursos dejados de percibir por el Fisco en tiempo y forma. A todo ello se puede unir una sanción no inferior al 21% en función de las circunstancias.
La aplicación de estos recargos extra es inexorable e independiente de que el contribuyente haya forzado la situación buscando alguna ventaja fiscal o de que el error se deba al desconocimiento, el olvido o un despiste.
Tras los años duros del periodo inmediatamente posterior a la gran crisis financiera, en los que la búsqueda desesperada de ingresos fiscales que permitieran reducir el déficit convirtió la aplicación de sanciones, recargos e intereses de demora en una fuente más de ingresos para las arcas públicas (ver gráfico), Hacienda ha maniobrado en los últimos tiempos para aligerar las cargas extra que se aplican a los contribuyentes por los errores que cometen a la hora de cumplir sus obligaciones fiscales, pero no ha resuelto la aparente incongruencia de penalizar igual los errores que los intentos de engañar al Fisco.

Ingresos por sanciones y recargos
sobre contribuyentes
En millones de euros
Intereses de demora
Sanciones tributarias
Recargo de apremio
1.500
1.257
1.238
1.251
1.180
1.138
1.148
1.200
1.101
1.090
1.250
1.034
Total
1.000
942
845
900
743
600
300
0
08
09
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
Fuente: Ministerio de Hacienda / ABC

Ingresos por sanciones
y recargos sobre
contribuyentes
En millones de euros
Intereses de demora
Sanciones tributarias
Recargo de apremio
1.200
1.500
300
600
900
0
Total
08
743
09
845
1.034
10
1.250
11
1.148
12
13
1.251
1.238
14
15
1.180
16
1.257
1.101
17
1.090
18
1.000
19
20
942
1.138
21
Fuente: elaboración propia / ABC
Francia dio en 2018 el paso de regular lo que se ha dado en llamar el 'derecho al error' para reconocer legalmente el beneficio de la duda a los contribuyentes con un expediente fiscal intachable que han cometido un error a la hora de declarar y no aplicarles ningún tipo de penalización por ello. Fuentes de Hacienda confirman que el Ministerio está estudiando una propuesta del Consejo para la Defensa del Contribuyente, que preside Jesús Rodríguez Márquez, para incorporar el 'derecho al error' a la normativa español y acabar con los recargos y penalizaciones de todo tipo que se aplican a los contribuyentes por equivocarse a la hora de cumplir sus obligaciones con la Hacienda Pública.
La importancia del historial fiscal
La propuesta, que concreta las aportaciones realizadas por varias asociaciones de asesores fiscales a este respecto, plantea la regulación en el ordenamiento fiscal de la posibilidad de que los contribuyentes puedan rectificar los errores que hayan cometido sin experimentar penalización alguna bajo la premisa de que «no se trata tanto de una auténtica rectificación de errores, como de un mecanismo dirigido a facilitar la regularización voluntaria, excluyendo o mitigando las consecuencias del incumplimiento».
Entre las propuestas que el Consejo pone encima de la mesa están, en primer lugar, la posibilidad de eximir del pago de intereses de demora a los contribuyentes cuando se acredite ausencia de voluntariedad en la comisión del error; admitir la rectificación de errores sin recargo ni sanción incluso aunque sea a instancias de la Hacienda Pública de nuevo cuando se acredite la naturaleza accidental del fallo u omisión; la definición de un listado de los errores susceptibles de exención en cada impuesto y del número admisible en un periodo temporal determinado; el reconocimiento del historial del contribuyente como un factor a tener en cuenta a la hora de eximirle de penalizaciones; y, finalmente, la promoción de medidas preventivas para favorecer el cumplimiento voluntario, fin último que tendría el reconocimiento de este derecho.
En el fondo se trataría, como explicó el propio defensor del contribuyente, Jesús Rodríguez Márquez, en el reciente congreso de inspectores de hacienda que se celebró la semana pasada en Granada, «de que los contribuyentes que cometen un error no sean sancionados a la primera ocasión».
Algunos de los promotores de esta iniciativa, la comparan de forma didáctica con el carné por puntos que instauró en su día la Dirección General de Tráfico. Los contribuyentes partirían con el reconocimiento tácito de su buena conducta fiscal y no serían sancionados hasta que perdieran esa condición. La propuesta del Consejo de Defensa del Contribuyentes que está analizando Hacienda funciona de un modo un poco diferente, ya que restringe la exención de multas a casos concretos en los que no exista 'dolo'.
También para asesores fiscales
Lo que no recoge la propuesta que está estudiando el Ministerio de Hacienda es la posibilidad de extender ese 'derecho al error' también a los profesionales de la asesoría fiscal. «No sólo los contribuyentes se equivocan, los asesores fiscales también podemos equivocarnos de forma involuntaria y tampoco deberíamos ser penalizados por ello», defiende Joan Torres, presidente de la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Técnicos Tributarios y Asesores Fiscales (Fettaf) y uno de los principales promotores del reconocimiento del 'derecho al error'. «Hay que diferenciar de forma clara lo que es fraude fiscal de lo que puede ser una discrepancia de criterio con Hacienda a la hora de determinar cual es la carga fiscal justa según lo que se recoge en la normativa tributaria».
MÁS INFORMACIÓN
En opinión del presidente de Fettaf, el objetivo último debe ser garantizar la seguridad jurídica, la certidumbre y la relación cooperativa entre Hacienda y los contribuyentes. En ese sentido, señala que a la hora de regular este derecho para los profesionales de la asesoría tributaria -algo que ya se ha puesto encima de la mesa de Hacienda- debería objetivarse «y determinar en qué impuestos se va a aplicar, de qué forma se va a aplicar y si se aplicaría a todos los impuestos en general o impuesto por impuesto». En opinión de Torres el modelo ideal sería implantar una especie de carné por puntos por impuesto. «No es lo mismo cometer un error a la hora de hacer una declaración de la Renta, que en el IVA, que es un impuesto de una complejidad mucho mayor», remacha.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete