Las familias españolas se endeudan el doble que en 2020 para sobrevivir a unos gastos cotidianos disparados
INFLACIÓN
La demanda de financiación para consumo se eleva hasta el 29,30%, un 5,20% más que hace un año, según Asufin
Editorial: Endeudarse para comer
A cada vez más españoles no les queda más remedio que endeudarse para asumir un aumento desbocado de precios que calcina sus ingresos y sus ahorros. Un préstamo rápido por internet para hacer frente a los gastos diarios o deudas pendientes, una tarjeta 'revolving' con ... crédito extra para costear las compras necesarias o financiación bancaria tradicional para el primer viaje largo tras la pandemia. Las familias se encuentran al límite y vuelven a vivir de prestado para conseguir llegar a fin de mes en un contexto de inflación desbocada -con una tasa del 10,8% en julio- y en el que el aumento de precios cuadruplica el incremento de los salarios pactados en convenio. Los ciudadanos recurren a créditos fáciles y asumen el riesgo del endeudamiento como recurso urgente para hacer frente a desembolsos habituales como la compra en el supermercado, pero también para afrontar las vacaciones en el que podría ser el último verano antes de que la recesión asome en Europa y en España.
Los hogares sufren una alarmante pérdida de poder adquisitivo y las entidades que ofertan préstamos al consumo hacen su particular agosto tanto por una oferta que se mantiene fuerte, como por la demanda, que se eleva hasta el 29,30%, un 5,20% más que el 24,10% de hace un año según se extrae del IV Barómetro préstamos al consumo de la Asociación de Usuarios financieros (Asufin). Este incremento supone doblar la cifra de hace dos años, cuando en el primer verano tras la pandemia era solo un 14,20%. «Esta subida parece tener una doble motivación. En primer lugar, la mayor demanda derivada de las actividades del verano, pero también un entorno de mayor incertidumbre que conlleva el uso de dinero prestado, incluso para cubrir necesidades en el día a día», explican desde Asufin.
Las contrataciones de productos de crédito laxo repuntan de forma evidente en nuestro país. A esto se une que los datos de evolución del mercado arrojan ya un alza del endeudamiento de los hogares, que se acercan peligrosamente a los niveles de los años de la anterior crisis financiera. El saldo de créditos al consumo subió hasta los 187.950 millones de euros el pasado junio, según los últimos datos del Banco de España. Esta cifra no para de aumentar desde principios de año con una subida de casi 10.000 millones desde el pasado enero . También sube la contratación de crédito 'revolving', con un importe de 11.419 millones en junio frente a los 10.000 millones de diciembre de 2021.
Llegar a fin de mes
La necesidad de dinero para llegar a fin de mes y sobrevivir a las necesidades diarias es ahora el principal motivo a la hora de pedir liquidez. Del mismo informe de Asufin se desprende un aumento en el propósito de petición de préstamos para cubrir gastos diarios, una tipología que atañe ya a casi una de cada tres operaciones previstas, el 26,90%. Si se suma a la acción de refinanciar deudas, que aglutina un 16,20%, ambas circunstancias están detrás de más de cuatro de cada diez del total de argumentos. Costear las vacaciones del primer verano sin restricciones tras la pandemia es otra de las razones detrás de estas operaciones. En concreto, representa el 8,90% de los motivos, un 1,70% más que el 7,20% del año 2021.
En resumen, el alza registrada en la intención de solicitar un préstamo se basa principalmente en dos circunstancias: la urgencia de contar con dinero inmediato y planificar un viaje para verano. Massimo Cermelli, profesor de Economía de Deusto Business School, introduce un tercer factor: el ahorro acumulado durante la pandemia se empieza a agotar en los hogares con más necesidades económicas. «La gente acude ahora a un crédito al consumo para una cosa tan sencilla como ir al supermercado y no para pagar un capricho o un televisor de plasma. Estamos hablando de financiación para primera necesidad y es que, además, los bienes de primera necesidad son los que más se están encareciendo», añade Cermelli.
«La elevada inflación es un factor añadido de inestabilidad financiera para miles de familias que ya vivían una en una situación casi límite: llegaban muy justos a fin de mes con sus ingresos mensuales, lo que ha provocado que, con los precios escalando por encima del 10%, estén teniendo que endeudarse para hacer frente a sus pagos corrientes», añade, por su parte, Luis Javaloyes, CEO de Agencia Negociadora.
Al mismo tiempo, los españoles muestran prudencia a la hora de solicitar dinero prestado para tomar decisiones de desembolsos más cuantiosos y que suponen un mayor endeudamiento, como los derivados de la compra de un coche y las de las obras y reformas en casa. «La menor proporción de estos préstamos, que suelen ser de cuantía importante, dan buena cuenta de la prudencia del consumidor a la hora de asumir esta costosa decisión», apuntan desde Asufin. En relación a la financiación de vehículos, desde la asociación de usuarios financieros aseguran que existe un cambio de paradigma y que no solo influye que haya menos adquisiciones, también que el consumidor se decante por otras fórmulas como el 'renting', que el pasado año subió un 7,70%.
«La gente acude ahora a un crédito al consumo para una cosa tan sencilla como ir al supermercado y no para pagar un capricho o un televisor de plasma»
Massimo Cermelli
Profesor de Economía de Deusto Business School
Este aumento de la demanda de préstamos, motivada por los apuros que sufren las familias con menos ingresos para llegar a fin de mes, coincide con una subida de los tipos de interés de los préstamos, especialmente en el corto plazo. Desde el portal Kelisto aseguran que en las últimas semanas se han registrado cifras récord en cuanto a los cambios que las entidades han aplicado a sus ofertas con un repunte el coste final. En base a los datos de Asufin, se incrementaron especialmente los intereses de los préstamos al consumo en el corto plazo: la financiación a menos de un año subió hasta el 10,43% de media, un 0,97% más que en el año 2021. Y menos, aunque de forma moderada, también se incrementó en los préstamos a largo plazo, hasta el 10,06%, un 0,53% más que el 9,53% del año 2021.
Créditos fáciles
El abanico de oferta de préstamos y créditos es variado y cada vez es más fácil lograr una transferencia inmediata con escasos requisitos gracias a los nuevos proveedores que proliferan en la Red y a través de otros canales. Este escenario de flexibilidad se da en paralelo con un contexto en el que los bancos endurecen las condiciones para acceder a los préstamos como un escudo que les permita evitar los riesgos de impago derivados de una crisis económica que llama a las puertas de Europa. Tal y como publicó ABC, el Banco Central Europeo (BCE) apuntó en julio a una mayor rigidez por parte de los bancos en las condiciones de concesión de créditos a las empresas y a los hogares para la compra de una vivienda y para consumo por la incertidumbre reinante y por una política monetaria menos expansiva. Los bancos consideran que proliferan los riesgos y por ello han endurecido los requisitos para dar créditos a las empresas «en el contexto de una incertidumbre elevada, problemas en las cadenas de suministros y precios de la energía y de insumos elevados», según indica el BCE en su última su encuesta sobre el crédito bancario.
Desde la la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) alertan de que introducir más obstáculos en el acceso al crédito tradicional puede conllevar un repunte de los préstamos fáciles con intereses más elevados o de las tarjetas 'revolving'. «La situación económica de las familias con rentas más bajas se podría ver dificultada por el acceso al crédito en condiciones favorables. A esto se suma el riesgo de que se agraven las situaciones de sobreendeudamiento familiar», advierten desde la asociación de consumidores. Además, ante el auge de la demanda de crédito fácil, desde la CECU reclaman al Gobierno que implante medidas para proteger a los consumidores más vulnerables por el riesgo de caer en un endeudamiento excesivo.
Casi uno de cada tres españoles tiene intención de pedir un préstamo. Este dato es el máximo desde junio de 2020, según un informe de Asufin
En la CECU también aconsejan cautela a los consumidores, así como comparar las distintas opciones existentes y elegir la que mejor se adapte a cada perfil. Además, recomiendan tener en cuenta que para los créditos rápidos y las tarjetas 'revolving' es importante estudiar bien las condiciones de la forma de pago, el interés aplicable y el interés de demora, así como comisiones, recargos y demás gastos.
Por su parte, desde el portal del cliente bancario del Banco de España recuerdan el riesgo asociado a la 'revolving'. Cabe recordar que se trata de un tipo de tarjeta con las que dispone de un crédito que puede devolverse a plazo con cuotas periódicas y que implica el riesgo de entrar en una espiral de deuda porque los reembolsos derivados de los gastos se circunscriben a determinados plazos con elevados intereses de recargo. La mayor trampa de las tarjetas 'revolving' reside en que la deuda suele aumentar mes a mes, aunque el consumidor pague todos los meses la misma cuota.
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