Wimbledon

Djokovic, a por la eternidad

El serbio afronta hoy en Londres, ante Berrettini, el reto de alcanzar a Nadal y Federer con su vigésimo Grand Slam

Novak Djokovic AFP

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Andy Murray (3), Stan Wawrinka (2), Juan Martín del Potro, Marin Cilic y Dominic Thiem (1), son los héroes del tenis de los mortales, únicos que apuntaron su nombre en un título de Grand Slam desde Wimbledon 2005. El resto se los han repartido los ya inmortales Roger Federer (20), Rafael Nadal (20) y Novak Djokovic (19). Y en esta carrera extraordinaria por la eternidad en el circuito masculino, el serbio va con más soltura que nadie, concentrado desde 2016 en construir su propia historia apoyándose en la de los demás. Busca, anhela, codicia hoy su sexto título en Wimbledon contra Matteo Berrettini (15.00 horas, Movistar); ese vigésimo grande con el que alcanzaría al suizo y al español.

Pero ambiciona mucho más. Lo ambiciona todo: sentarse solo en el trono. Y muestra evidencias de que puede: consiguió levantarle dos puntos de partido ante Federer en Wimbledon 2019; hizo humano a Nadal en Roland Garros 2021; Australia es su coto privado; y, aparte de los dos citados, no asoma nadie con el arrojo suficiente para frenarlo. Todos quieren ganar, pero Djokovic, hoy, más que nadie. « Alcanzar a Rafa y a Roger significaría todo . Es la razón por la que estoy aquí. Me imaginaba peleando por este título antes de llegar a Londres y estoy en la mejor situación», confirmó.

Pero no solo las sensaciones lo avalan como máximo favorito, también cuentan los datos: la de hoy es la trigésima final de Grand Slam de su carrera, a solo una del récord que posee Federer. Y la séptima en Wimbledon, 78 alegrías, y 20 victorias consecutivas, desde los cuartos de final de la edición de 2017 contra Tomas Berdych. Son también 20 triunfos seguidos en grandes torneos, porque suyos fueron los títulos de Melbourne y París este curso , y solo seis nombres aparecen con este último registro que le permiten soñar con el Grand Slam (los cuatro grandes en un curso, y que podría alargarse hasta el Golden Slam si suma el oro olímpico): Crawford, Budge, Hoad, Laver, Borg y el suyo. «Hacer historia es lo que me mueve», acepta siempre.

Es la de hoy una final de contrastes como la que ya protagonizó en París contra Stefanos Tsitsipas: la veteranía contra la ilusión de la primera vez. Y ya ha demostrado que anda capacitado para dar lecciones. Al griego le salieron dos sets de fábula, pero Djokovic apretó cuando vio el primer resuello. Berrettini tiene hoy su gran día, y con la historia de su país a la espalda, primer italiano en la final de Wimbledon, para bien y para menos bien. «Cuantos más partidos juegas más confianza y seguridad tienes. Has afrontado todas las situaciones antes. Obviamente no es garantía de que lo puedas hacer en el momento, pero sé de lo que soy capaz y confío en lo que sé hacer », advierte, a un paso de compartir mesa con Nadal y Federer. Ambiciona la eternidad y más allá.

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