2ª NOVILLADA DE PROMOCIÓN
El sevillano Jesús Muñoz apunta a la final
Juan Márquez corta una oreja y El Galo da una vuelta al ruedo

La primera ovación de la noche fue para Víctor Barrio cuando se anunció por megafonía que se guardaría un minuto de silencio. Emotivo momento que se completó con los tres primeros brindis de la interesante novillada de La Quinta , variada y con movilidad, que fueron al cielo.
Abrió plaza Juan Márquez , que no terminó de acoplarse con la embestida de su primero. Aseado con el capote y mejor al natural, acertó al cuarto intento con la espada ya que se perfiló desde muy lejos. Con una larga de rodillas en el tercio recibió al cuarto con el que volvió a estar centrado con la zurda. Fueron los mejores compases de una labor en la que sonó la música y cortó un merecido trofeo.
Dos pudo cortar Jesús Muñoz , que estuvo muy firme, bien colocado y llevando con temple la larga embestida del segundo, un astado que fue con buen son a la muleta y se desplazó. El de La Puebla demostró un buen concepto del toreo, cerró por bernadinas y mereció la oreja que el público pidió, pero que el palco no concedió. En el quinto, al que recibió en chiqueros y volvió a gustarse en el toreo en redondo, sí que la paseó. Fue el premio que reconocía la actitud del sevillano que apuntó buenas cosas.
El Galo , variado con el capote y participativo en los quites, comenzó la faena del tercero en las tablas con una arruzina antes de salir más allá del tercio donde realizó una labor de largo metraje, dispuesta pero sin llegar a conectar con el tendido. El de La Quinta tuvo presencia y el mexicano estuvo entregado igual que en el sexto. Vibrante recibo a portagayola con tres largas de rodillas antes de poner banderillas de forma desigual. Algo atropellado, pero con evidente entrega acabó dando la vuelta al ruedo al final del festejo.