Un millón de euros a cambio de revelar tus secretos
Ramón Paso estrena en el Teatro Lara 'El mensaje', protagonizada por Natalia Millán

Ramón Paso estuvo hace un año hospitalizado por Covid durante un mes y medio. Por eso, cuando recibió el encargo, por parte de Antonio Fuentes , director del Teatro Lara, de escribir una «comedia con corazón» para este ilustre escenario -«fue el 28 de diciembre, parecía una inocentada», recuerda el dramaturgo-, llenó las páginas de optimismo. «La hospitalización me centró, me dio tranquilidad, me ha quitado malos rollos y mucha tontería; he aprendido lo que es verdaderamente importante en la vida, que no es tener el último modelo de teléfono o vivir pendiente de las redes sociales», sigue. El resultado de este estado vital en el dramaturgo es 'El mensaje', una obra que vio la luz el miércoles en el Lara , dirigida por su propio autor e interpretada por Natalia Millán, Ana Azorín, Inés Kerzan, Ángela Peirat y Carlos Seguí.
La obra cuenta la historia de Lucía y sus dos hijas, que han heredado del exmarido de aquélla un millón de euros cada una ... Con una condición: han de ver un vídeo en el que el difunto les cuenta algunos de los secretos no compartidos entre ellas. Y ahí empieza el dilema: ¿compensa un millón de euros cuando hay que enfrentarse a la verdad desnuda? ¿Vale la pena?
«Me gusta que mis obras 'digan' cosas, aunque no lo haga de forma 'sesuda' -reconoce Paso, . Y yo quería escribir una obra en la que se dijera que hay que hablar, que el diálogo y la comprensión son importantes, que se puede pedir perdón ; que es mucho más importante el amor que el dinero. Parece que tengamos que repetírnoslo todos los días, pero es algo que deberíamos aprender. 'El mensaje' quiere ser un canto a la vida. Es una función muy optimista, seguramente la más optimista de las que he escrito. Lo que pretendo es que los espectadores salgan del teatro con un buen sabor de boca».
No solo desprende optimismo esta obra, también reconoce Ramón Paso que se ha quitado todos los corsés y ha escrito con una libertad mucho mayor que en otras comedias. «Por ejemplo, hay una escena en la que una de las hijas -que quiere ser cantante pero lo hace muy mal- canta un aria del 'Don Giovanni', de Mozart. Probablemente, hace un año no me hubiera atrevido a meter, en una obra 'comercial' como ésta, un aria de ópera, pero me apetecía hacerlo y me dije: ¿por qué no? Y funciona».
Salvo Natalia Millán -«que se ha acoplado enseguida», dice Paso-, el resto de los actores forman parte de la 'familia' del dramaturgo: la compañía Paso-Azorín , que dirige junto a Ana Azorín. «Es un lujo absoluto trabajar así. Como autor me permite saber para quién escribo, sé cuándo debo llevar a los actores y a las actrices a un lugar de reposo, o cuando debo retarlos para lograr de ellos lo que necesitamos. Y además cuento con Ana Azorín, que es mi primera lectora y dice en alto los textos; y eso es, repito, un lujo».