ARTE
¿Cómo ha envejecido el museo Guggenheim?
El tiempo pasa para todos. Incluso para el reluciente Guggenheim bilbaíno, que este mes alcanza las dos décadas de existencia. ¿Cómo ha entrado el museo en la madurez?

Mal, este museo ha envejecido mal. Es lo que pensé hace unos años, cuando aún quedaban unos cuantos para los veinte que se celebran, sentada frente a la fachada y la grandiosa escultura de Anish Kapoor que da a la Ría. La conjunción de esferas plateadas y relucientes de esta pieza del bien remunerado artista anglo-indio enfrentada a las chapas de titanio «made in Gehry» que amarilleban y por las que ya caían churretones, ponían en evidencia que el tiempo pasa para todos. Incluso, para el reluciente Guggenheim bilbaíno.
Decepción matizada
Pero, ¿qué edificio firmado por cualquier interestelar arquitecto no ha envejecido con las caída de las hojas del calendario? Ahora y siempre. Desde que se puso la primera piedra en Grecia . Tras esta primera impresión y puesta a reflexionar, maticé mi decepción: el Guggenheim ha pasado a la categoría de clásico o maduro interesante. También queda el argumento de que el interior es lo que importa.
«El Guggenheim ha pasado a la categoría de clásico o maduro interesante. También queda el argumento de que el interior es lo que importa»

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