Los embalses necesitarían otras tres semanas de lluvias para recuperarse
El temporal de lluvias que afectó a la Comunidad Valenciana entre el 18 y el 25 de marzo ha propiciado la mayor subida de reservas hídricas de los últimos años pero no ha sido suficiente para compensar los efectos del ciclo seco, a pesar de que en algunos puntos de la región como Valencia capital no había llovido tantos días seguidos desde 2002 y los pantanos lo han notado. Así, de acuerdo con la información facilitada por el Ministerio de Agricultura, la reservas de los embalses de la Comunidad Valenciana se han incrementado en los últimos siete días en 85 hectómetros cúbicos, por lo que se sitúan en el 40 por ciento de su capacidad (con un total de 975 hectómetros cúbicos).
Con todo, las fuertes precipitaciones no han resultado suficientes para terminar con los efectos de la sequía que padece la región. De hecho, hace un año las reservas hídricas ascendían a 1.128 hectómetros cúbicos (153 más que el anterior). La reserva actual está también por debajo de la media de los diez últimos años (1.020). De esa forma, sería necesario que el último episodio de lluvias se repitiera durante tres semanas seguidas para que los embalses valencianos recuperaran el agua perdida durante el periodo de sequía. Además, la distribución territorial confirma que la provincia de Alicante no se benefició de los efectos del último temporal y en la última semana sus reservas se han quedado estables.
Por contra, los pantanos de Valencia han ganado 40 hectómetros cúbicos y los de Castellón (la provincia más afectada por el episodio de lluvias) incrementaron el agua almacenada en 45 hectómetros.
Decretos ante la sequía
A la espera de que el Gobierno apruebe sendos decretos ley con medidas para mitigar los efectos de la sequía en el Júcar y el Segura, que continúan siendo las dos cuentas más deficitarias de toda España, con unas reservas del 48,5 por ciento y del 68,3 por ciento respectivamente, aunque en ambos casos han ganado agua durante la última semana.