Retrasan hasta 2022 la misión ExoMars por «problemas técnicos»
La Agencia Espacial Europea y la agencia rusa Roscosmos han decidido aplazar el lanzamiento del rover marciano según han anunciado tras una reunión extraordinaria de ambos organismos
La crisis a raíz de la pandemia del coronavirus ya supera incluso nuestra barrera atmosférica: el espacio también va a sufrir las consecuencias del nuevo virus importado desde China . La Agencia Espacial Europea (ESA) junto con la agencia espacial rusa Roscosmos han anunciado este jueves que retrasan dos años la misión ExoMars , que buscará restos de vida pasada en Marte y que desde hoy tiene entre agosto y octubre de 2022 como nueva fecha de lanzamiento. «Teniendo en cuenta las recomendaciones dadas por los inspectores generales de Europa y Rusia, los expertos de ExoMars han concluido que hace falta más tiempo para efectuar los ensayos necesarios y garantizar que todos los componentes de la nave estén listos para su aventura en Marte», han detallado en un comunicado .
El principal objetivo de la misión es determinar si en algún momento hubo vida en Marte y comprender mejor la historia del agua en el planeta. El róver de ExoMars, bautizado Rosalind Franklin , incluye un taladro para acceder al subsuelo marciano y un laboratorio miniaturizado de búsqueda de vida dentro de una zona ultralimpia.
«Decisión difícil pero meditada»
En el marco de una reunión exclusiva sobre el tema, los directores generales de la ESA y Roscosmos, Jan Wörner y Dmitry Rogozin , concluyeron que hacen falta más ensayos de la nave con el hardware y software definitivos. Además, ambos socios reconocieron que la fase final de las actividades de ExoMars se ha visto comprometida por el agravamiento general de la situación epidemiológica en los países europeos.
«Hemos tomado la decisión, difícil pero muy meditada, de posponer el lanzamiento a 2022. Esto se debe sobre todo a la necesidad de maximizar la solidez de todos los sistemas de ExoMars, así como a circunstancias de fuerza mayor relacionadas con el agravamiento de la situación epidemiológica en Europa, que apenas ha dejado opciones prácticas a nuestros expertos para viajar a las sedes de las industrias participantes. Confío en que los pasos que nosotros y nuestros colegas europeos estamos dando para garantizar el éxito de la misión quedarán justificados y tendrán resultados estrictamente positivos para la implementación de la misión», ha afirmado Rogozin.
Por su parte, Wörner ha apuntado: «Queremos asegurarnos de estar cien por cien listos para el éxito de la misión. No podemos permitirnos ningún margen de error. Continuar con las actividades de verificación garantizará un viaje seguro y los mejores resultados científicos una vez en Marte».
Actual estado de la misión
Hasta la fecha, todo el hardware de vuelo necesario para el lanzamiento de ExoMars se ha integrado en la nave. La plataforma de aterrizaje Kazachok está completamente equipada con trece instrumentos científicos y el róver Rosalind Franklin, con sus nueve instrumentos, superó recientemente los últimos ensayos térmicos y de vacío en Francia.
Los últimos ensayos de extracción dinámica de los paracaídas de ExoMars se han completado con éxito en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, y los paracaídas principales ya están listos para los dos últimos ensayos de caída a gran altitud, que tendrán lugar en marzo en Oregón (Estados Unidos).
El módulo de descenso se sometió el pasado mes a las pruebas de cualificación del sistema de propulsión. A continuación han tenido lugar en Cannes (Francia) los ensayos ambientales de este módulo y la plataforma de aterrizaje para confirmar que la nave está lista para resistir a las duras condiciones del espacio durante su viaje a Marte.
El nuevo calendario prevé el lanzamiento entre agosto y octubre de 2022. La mecánica celeste solo admite ventanas de lanzamiento relativamente breves (de diez días) cada dos años para poder llegar a Marte desde la Tierra.
ExoMars será la primera misión que buscará signos de vida a profundidades de hasta dos metros bajo la superficie marciana, donde las biofirmas podrían estar especialmente bien preservadas.