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Garrafón en la Copa (0-0)
copa del rey
El Cádiz sufre para llegar a los penaltis en Vic, donde pasa de ronda injustamente ante un Segunda Federación que le sacó los colores durante los 90 minutos de partido
Negredo fue titular en Vic.
Penosa eliminatoria marcada finalmente por una tanda de penaltis que dejó al Cádiz en la siguiente ronda tras la enésima parada copera de David Gil y unos lanzamientos magistralmente ejecutados por Maxi Gómez, Robert Navarro, Kouamé y Lucas Pires. Dicho pase no quita lo sufrido durante los 90 minutos de partido y la media hora de prórroga posterior.
Por supuesto que valen las excusas, esas que suelen ser para perdedores; cosa que no pasó finalmente gracias a la ruleta los penaltis, que no es tanta suerte como experiencia y saber estar. Día con sol, de mañana, en césped artificial y con todos los inconvenientes que se quieran. Las primeras rondas son testigos de históricos fracasos (Madrid en Alcorcón o Barcelona en Gramanet son claros ejemplos); el Cádiz también ha sido alcanzado no pocas veces; la última el año pasado en Irún. Dicho eso, no deja de ser criticable que la imagen ante un Segunda Federación sea la de un equipo vulgar, sin hambre y contra las cuerdas por momentos, por muchos momentos.
Eso sí, dentro de los detalles estuvo disputar la tanda de penaltis en la portería de los cadistas desplazados a Vic y que solo por eso brindaron con la eliminatoria pasada. Atrás queda el enorme garrafón con el que se perjudicaron unos suplentes que no han ganado precisamente crédito.
Hace no mucho, con ocasión de la rueda de prensa previa al choque liguero frente al Sevilla, Sergio descartó por completo alejarse de su habitual e inamovible 4-4-2, sin embargo, como la Copa del Rey -¡Muchas felicidades, Leonor!- es un lugar de esparcimiento pues al entrenador catalán del Cádiz le dio por jugar a la Play en Vic en una soleada mañana de primeros de noviembre y se recreó con una alineación plagada de suplentes y bajo un 4-3-3 tan entusiasta como irreal en la competición doméstica.
Y así, con un once con David Gil bajo palos y una defensa a medias entre profesional (Zaldua y Chust) y media canterana (Miranda y Julio) salía un Cádiz que colocaba en el centro del campo a un triple pivote formado por los defenestrados Álex y José Mari y el argentino Escalante. Y arriba, el tridente formado por Maxi Gómez, Sergi Guardiola y Negredo. En frente, un Badalona Futur que se encuentra tercero de su grupo de la Segunda Federación y es finalista -tras eliminar al Logroñés- de la Copa Federación, competición que le ha dado el pase para medirse a un Primera como el conjunto gaditano.
De entrada, y como viene siendo natural cuando un equipo profesional baja al pozo, era el Badalona Futur el que tocaba más y mejor durante unos primeros minutos en los que los de Sergio se iban adaptando a la superficie de césped artificial donde los catalanes juegan sus partidos.
Poco a poco, el Cádiz adelantó su presión y a base de abrir el campo se fue haciendo con los mandos del encuentro hasta el punto de que al cuarto de hora llegaba la primera gran ocasión tras un centro medido de Zaldua que Negredo con cabeceó bien siendo el sol su principal oponente.
Fue esa ocasión la señal cas definitiva con la que los amarillos se hacían con el control absoluto del partido y aunque sin muchas ocasiones, eran los de Sergio los encargados ya de elaborar el guión de un partido que, como todos en este tipo de superficies, suelen eternizarse. A pesar de ese dominio, el Badalona Futur también envió una señal tras un disparo detenido por David Gil de Valverde, que dejó atrás a Escalante con un buen dribling antes de chutar demasiado centrado.
Con empate en oportunidades y pasados los primeros 25 minutos, el Badalona se envalentonó y gozó de una magnífica ocasión de Sergio Cortés, que con todo para él disparaba mordido para que David Gil enviase a córner.
No tuvo otra que espabilar el Cádiz para que no le sacasen los colores y en ese despertar llegaron dos caídas en el área local, una de Zaldua y otra de Negredo, por las que los cadistas pidieron penalti sin percatarse de que pedir en un campo de Segunda Federación da más sonrojo que te creen una ocasión.
Poco a poco, el Badalona Futur comenzaba a buscar y encontrar las grietas de la primera línea de presión amarilla para sacar de manera muy aseada el balón desde atrás. A esto le sumó el conjunto local una permuta en su ajuste táctico por el que cambiaba el doble pivote por un triple en el centro del campo para igualar esa superioridad en la medular que le dio al Cádiz ese dominio ya pasado de los primeros minutos. De hecho, en ocasiones, el conjunto inferior ya ganaba 4-1 porque las llegadas al área de David Gil no cesaban. Corría el minuto 40 de partido y seguía el Badalona Futur buscando el gol con la quinta ocasión, esta de Espínola, que buscó la escuadra sin éxito pero cercano. A esta de Espínola le siguió otra de Pascual desde el borde del área para sumar la sexta oportunidad en lo que comenzaba a ser un asedio.
Y con esas sensaciones, es decir, con un Badalona Futur in crescendo frente a un Cádiz hundido, se llegaba puntualmente al descanso de un partido al que Sergio debía meterle el diente de alguna manera en el descanso.
A pesar del repasito que se había llevado el Cádiz en los últimos 20-25 minutos del primer tiempo, Sergio no tuvo a bien hacer ningún cambio en su once y los mismos que llegaron vivos de milagro al descanso fueron los que salieron de inicio en una reanudación en la que el Badalona Futur seguía hablando de la misma forma ante un Cádiz temporalmente mudo.
Amanecía por la banda izquierda cadista, desde donde Guardiola y el canterano Julio Cabrera intentaban sacar algo claro pero sin suerte en sus centros. Así las cosas, no tenía otra Sergio que echar una mirada a su banquillo de titulares para arreglar el embrollo en el que se estaban metiendo los suplentes, entre ellos, un Maxi Gómez que no aprovechaba ni los regalitos que le hacía el arquero local le hacía en esas arriesgadas salidas de balón tan de este fútbol moderno hasta en la Segunda Federación.
Negredo y José Mari dejaban su sitio a Robert Navarro y Kouamé al cuarto de hora de la segunda parte para recomponer un once que, ahora sí, se refugiaba en el 4-4-2 clásico y básico aunque con Kouamé a su bola. Y sí, los cambios comenzaron a dar algo de resultado porque entre Kouamé y Álex empezaron a tocar y tocar hasta llegar a pisar de nuevo el área catalana. Eso sí, para las oportunidades aún había que seguir rascando. De hecho, era de nuevo el anfitrión Valverde el que ponía en aprietos, hasta en dos ocasiones, a David Gil, que atajaba sin problemas un disparo cruzado tras una pequeña contra y otra volea tras un lío en el área gaditana.
Parecía un espejismo lo del Cádiz con el balón y era de nuevo el Badalona Futur el que le arrebataba sin demasiados problemas el guión de una película con final abierto y sin dueño. Eso sí, la entrada de Robert Navarro le daba al conjunto gaditano la posibilidad de darle un zarpazo al desarrollo de la obra gracias a la aportación de este lobo solitario.
Las nubes sobre Vic daban un respiro a los 22 jugadores y con el nublado llegaba mayor ritmo a una eliminatoria que lo necesitaba. Como presionado por las urgencias que da la vergüenza, los hombres de Sergio parecieron enchufarse con el asunto que tenían entre manos y dieron ese paso adelante siempre necesario para imponer algo. Y para acompañar ese empuje, Sergio metía a Alcaraz y Pires por Guardiola y Julio.
La entrada de Alcaraz motivó una buena contra que acabó en las botas de Navarro, que solo ante el portero Ortega no supo definir pese a colocarse con tiempo balón y cuerpo. Pero nada. Tras intentarlo por tierra, llegó el turno por aire. Fue así como a partir del 80' el Cádiz comenzó a cercar el área local a base de centros y remates que no llegaron a concretarse en gol a pesar de la insistencia. Y puestos a colgar balones, para la recta final Sergio daba entrada a Chris Ramos y sentaba a un Álex que ni quiere ni puede.
Pudo llegar el gol en el 87' tras el enésimo centro, este de Robert Navarro, que cabeceaba a gol Maxi Gómez de no ser por la tremenda estirada de Ortega, último culpable de que el encuentro se fuera a la prórroga para máximo castigo de los cronistas.
La prórroga
Para este terrorífico -¡Los muertos de Jalogüin!- añadido de media hora, Sergio hacía uso de su sexto cambio prorrogable y cambiaba de cromo en la defensa dando entrada a Meré y descanso a Chust. Poco o nada aportó la primera parte de la prórroga, que comenzó a emocionarse al comienzo de la segunda, cuando Pires envió un centro al segundo palo al que llegó Zaldua aunque sin puntería en el remate forzado.
A esa ocasión, le siguió la expulsión de Segura tras una doble amarilla por patada a Chris Ramos que dejaba la eliminatoria muy a favor del Cádiz aunque con algo más de diez minutos por delante. Pero ni por esas. Es más, hasta el Badalona Futur pudo conseguir la hombrada después de una llegada en la que Peque Polo voleó sin premio ni puntería pero trasladando el susto al banquillo visitante, donde ya se hacía la triste lista de los lanzadores de penaltis que decidirían una penosa eliminatoria.
Empieza tiempo de descuento de la segunda parte Badalona 0, Cádiz 0.
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