Cádiz CF
¿Cómo divertirse de aquí al final de Liga? Cinco motivos a los que agarrarse para no aburrirse
Nueve encuentros, cuatro en casa, quedan para la conclusión de una temporada tan triste o más como la última en Primera División
Bajas en el Deportivo para este domingo

Se ha puesto tela de aburrida la cosa. Y solo se está a comienzos del mes de abril. Por delante quedan dos meses de auténtico suplicio para todo aficionado al Cádiz CF que cada año se pone el lógico objetivo de llegar a final de Liga con opciones de algo, ya sea de ascender a Primera o bien de salvarse en la máxima categoría. Y no, este año no parece que se vaya a dar ninguna de esas dos opciones; la primera porque no confía en ella ni el entrenador y la segunda porque no es ni siquiera real.
El caso es que quedan por jugarse nueve partidos, de los cuales cuatro se jugarán en casa. Es tan poca la confianza que hay en el club que ya la semana pasada la directiva sacaba una promoción de entradas para los últimos cinco encuentros a sabiendas de que se van a ir viendo cada vez más solo que la una en un estadio que irá perdiendo poco a poco su afluencia de público dado el sopor que se presenta.
Así las cosas, ¿cómo divertirse o intentarlo, al menos, de aquí a final de Liga? Está difícil el reto, pero aún así hay que intentarlo. Solo, al menos, por aquello de amortizar el abono, que ya entonces se sacó el pasado verano más por no perder la antigüedad que por la ilusión de ver a un equipo que ya dio lo suyo en su último y lamentable año en Primera División.
La pregunta ofenderá, sin duda y con razón, al responsable de que este equipo no se haya hundido del todo dada la deriva que llevaba con Paco López, pero Gaizka Garitano debe saber bien cómo funciona este negocio y si al fútbol se le quita la pasión, la fe por el resultado y los nervios por los logros no queda absolutamente nada. Aun así, el técnico vasco habría que sacarlo de esta ecuación dado que él sigue trabajando para que los rescoldos del fuego dejado por su antecesor no se propaguen ni una mijita dado que aún la permanencia no está atada matemáticamente, de ahí que las opciones de poder divertirse mengüen notablemente.
1. Melendo
El jugador catalán ha sido una de las últimas incorporaciones en el once de Garitano pese a que fue reclamado por Paco López, que no pudo utilizarlo apenas debido a unas molestias que arrastraba de su etapa en el Granada. El jugador zurdo ha entrado en los planes del actual entrenador posicionándose en la mediapunta, de donde sacó a Ontiveros, que ha perdido influencia precisamente por este cambio en el esquema. A pesar de que a cualquier jugador se le concede ese margen de duda que todo futbolista tiene en sus primeras intervenciones, lo cierto es que tampoco está brillando como debiera. Pese a ello, parece contar con la confianza de Garitano y que seguirá en las alineaciones. Así pues, tendrá tiempo para demostrar a la afición cadista que puede ser válido para la próxima campaña aportado esas gotas de calidad que se le presupone.
2. Ontiveros
Lleva varios partidos difuminado por el campo, perdido y sin esa conexión que ha tenido con la grada a pesar de no parar de intentarlo tal y como se pudo comprobar el pasado lunes ante el Eibar, que lo paró a patadas. Pero lo cierto es que el malagueño ha perdido esa chispa que ha tenido desde el comienzo de la temporada y su luz se ha ido apagando poco a poco coincidiendo con el retroceso del equipo tanto en su juego. Sin embargo, su última aparición en Carranza ha dejado motivos para la esperanza puesto que se le vio ofrecerse, con ganas de jugársela, implicado y, en definitiva, con el empeño de seguir gustándose y gustando.
3. Diakite
Ha sido, sin lugar a dudas, la mejor noticia que dejará esta aburrida temporada. El mediocentro africano entró en los planes de Garitano nada más llegar ante las bajas que tenía en el centro del campo y la desidia eterna en la que parece haber entrado Gonzalo Escalante, al que ya ni se le espera. No obstante, sorprendió bastante que el pasado lunes Diakite fuera suplente en beneficio de un tándem formado por Alcaraz y San Emeterio que aburrió a las moscas. La vuelta del maliense sería una buena noticia para meter en un equipo soso y sin verticalidad, esa energía que en todo momento ha representado. Además, el sufrido público gaditano quiere seguir confirmando si está ante un centrocampista de futuro o simplemente ante un parche de temporada.
4. De la Rosa
Algo parecido pasa con el canterano De la Rosa, un extremo que se quedó en el primer equipo como consecuencia del nulo mercado de invierno que se realizó a la hora de reforzar las zonas ofensivas del equipo. El onubense gusta en la grada, pero sin continuidad es muy complicado que se puedan sacar conclusiones más exactas. De momento, Garitano lo está usando a modo de relleno de una plantilla compuesta por una inmensa mayoría de jugadores que ya han pasado una etapa en el club y no deberían seguir formando parte de ella la próxima campaña. Y de ahí, de ese lote del sopor, es de donde quiere salir 'Dela', pero para eso deberá seguir demostrando cosas y eso solo lo podrá hacer si cuenta con el beneplácito de la grada.
5. Caras nuevas
Quien piense en que en cuanto se consiga la permanencia matemáticamente Garitano abrirá la puerta del primer equipo a la cantera se podría estar equivocando de cabo a rabo dada la ruina que tiene en lo alto el Cádiz B, muy cerca de descender a Tercera RFEF tras una gestión lamentable. Por eso, lo más probable es que si el técnico vasco quiere meter en el equipo rostros nuevos, lo más cercano que tendrá a mano serán esos jugadores que no han contado mucho en esta recta final de temporada como pueden ser Ocampo, Fali, Escalante o el refuerzo de invierno Iker Recio. Como se ve, más que ilusionante.
Pues sí. Está complicado muy divertirse de aquí al final y entendiendo, además, que por delante restan unos partidos donde el resultado importará para salvar la categoría y que, como es lógico y normal, Garitano no será muy partidario de hacer probaturas y rarezas en sus planteamientos con tal de que algunos de los que todavía vayan al campo se eche unas risas mientras come pipas.