Ezequiel Escobar Bellshaw: «Una mujer no puede ser tratada como una mercancía»
Ezequiel Escobar se expresa con la autoridad y convicción de quien entiende profundamente los problemas que enfrenta nuestra sociedad y los combate de manera incansable desde la primera línea de intervención.
Su perspectiva, adquirida a través de años de experiencia y compromiso directo con los más vulnerables, le otorga una voz sólida y comprometida, capaz de iluminar las complejidades de una realidad que exige urgentemente atención y cambio.
«La prostitución es una cuestión de vulnerabilidad, no de elección y no estoy dispuesto a aceptar que una mujer tiene un precio por una necesidad económica», sostiene el director de Fiet, una ONG que trabaja para ofrecer una nueva oportunidad de vida a las personas más vulnerables de la sociedad, centrándose especialmente en las víctimas de trata. Y es que los datos son bochornosos: España es el tercer país del mundo en demanda de prostitución (sólo superada por Puerto Rico y Tailandia), según datos de la ONU. Es decir, que somos una de las principales potencias mundiales en el consumo de prostitución pero además, se ha consolidado como uno de los destinos clave en el tráfico de mujeres y un importante punto de tránsito.
En este contexto, Cádiz ocupa una posición estratégica, lo que motiva a la organización a explorar la posibilidad de poner en marcha un proyecto orientado a la recuperación de víctimas de trata, así como de mujeres afectadas por la explotación y la violencia, con un enfoque especial en su inserción laboral. En todo este proceso, este último paso representa el desafío más complejo y crucial ya que implica asegurar una transición efectiva hacia la autonomía y la dignidad plena de las personas que han atravesado situaciones de extrema vulnerabilidad.
Prostitución y pornografía
Este fenómeno está profundamente arraigado en la cultura patria «porque la prostitución se ha establecido como una práctica aceptada desde hace generaciones», lo que representa un reto importante para una sociedad democrática que defiende los derechos humanos y la igualdad de género.
Para el cofundador de Fiet, la raíz del problema radica en una cuestión cultural y educativa ya que la prostitución se ha normalizado: «es urgente intervenir desde la educación para cambiar esta visión, en la que se percibe a las mujeres en situaciones vulnerables como objetos mercantiles que pueden ser alquilados o vendidos debido a su necesidad económica».
Escobar Bellshaw es crítico con el modelo de regulación que han adoptado países como Holanda y Alemania. «Están siendo un auténtico desastre», destacó, apuntando que legalizar la prostitución ha traído el blanqueo de esta práctica, lo que ha generado nuevos problemas y delitos asociados. Escobar lanza una reflexión profunda sobre el valor de la mujer en la sociedad e insta a las personas que defienden la regulación a que se cuestionen qué precio estarían dispuestos a poner a sus hijas o madres en un mercado donde la demanda de prostitución es impulsada por la necesidad económica. «Si nos pasase aquí en España, ¿cuál es el precio digno?», plantea el abogado, enfatizando que la prostitución es un reflejo de un sistema que pone en riesgo la dignidad humana y los derechos fundamentales de las mujeres.
«El verdadero reto es erradicar las raíces culturales, abordando el problema de fondo y asegurando que las mujeres no tengan que recurrir a este tipo de prácticas para sobrevivir o por falta de alternativas».
Sin embargo, la prostitución no es el único fenómeno relacionado con la explotación sexual que afecta a nuestra sociedad. Escobar subraya que actualmente enfrentamos retos inéditos. «Nos encontramos ante la primera generación que ha sido educada sexualmente a través de la pornografía».
Este fenómeno plantea una nueva dimensión del problema, ya que en España, la edad promedio de inicio en la exposición a contenidos sexuales a través de la pornografía se sitúa en los 8 años, un dato que es consistente en todas las comunidades autónomas y que no distingue religión, origen o nivel económico. «Este fenómeno se ha producido porque internet se ha convertido en la principal fuente de información para los menores, relegando a los padres y profesores a un papel secundario en la educación sexual y a medida que los jóvenes se exponen a este tipo de contenidos, se normalizan comportamientos violentos y cosificantes hacia las mujeres», alerta.
Desde la ONG Fiet, la apuesta es clara: un cambio social profundo que promueva la igualdad y proteja los derechos de las mujeres en todo momento.
Rescatar, restaurar e inserción laboral
La ONG Fiet trabaja con un enfoque integral para ofrecer una nueva oportunidad de vida. Su labor se basa en tres pilares: rescatar, restaurar e insertar laboralmente.
Fiet interviene en los entornos donde las mujeres son explotadas con el objetivo de sacarlas de esas situaciones de abuso: este primer paso es clave para comenzar a reconstruir sus vidas. Después realiza una labor de acompañamiento que abarca la atención psicológica, médica y social, con el fin de que las víctimas puedan superar el trauma y recuperar su bienestar y dignidad. Finalmente, a través de programas de formación y empleo, la ONG busca ofrecerles la oportunidad de reconstruir su futuro y alcanzar la autonomía económica, alejándolas definitivamente de la vulnerabilidad.