«Es necesario que Fundaciones y Obras Sociales apoyen proyectos para integrar y visibilizar a estas personas»
La Fundación de Parálisis Cerebral de San Fernando vinculada a UPACE ( Unión de Parálisis Cerebral) va a poder realizar una reforma de parte de sus instalaciones gracias a la ayuda concedida por Fundación 'la Caixa'. Una mejora de las instalaciones que hará posible un entorno «más agradable y más seguro» para las 21 personas que viven en la residencia de la entidad.
La directora general de UPACE y tutora legal en la Fundación de Parálisis Cerebral, Ana Lorenzo, señala que la residencia a la que se va a destinar la ayuda «necesita una rehabilitación constante». Para ello, de un presupuesto total de 6.986 euros, ‘la Caixa’ ha concedido 5.000. «El resto será aportación propia de la Fundación. La Caixa nos ha concedido 5000 euros. Estamos muy contentos porque el 99,9% de lo que le hemos solicitado a ‘la Caixa’ nos lo han asignado».
«El proyecto consiste en la rehabilitación de un dormitorio que está bastante dañado. Hay que cambiarle el suelo y forrar las paredes por el tipo de usuario que duerme en él. También se va a pintar toda la residencia porque le hace bastante falta tanto de zonas comunes, así como adquisición de equipamiento. Tenemos que estar continuamente renovándolo como en cualquier casa. Se han pedido barras abatibles para los cuartos de baño que son necesarias para ellos, estanterías nuevas para sus dormitorios, sillones relax que se abaten para que ellos puedan descansar después de la comida en el salón y no se tengan que ir al dormitorio, carros de traslado de ropa y menaje…lo que es equipamiento en general. En la residencia hay 21 personas.»
Esta ayuda va a suponer «el mejorar las instalaciones y crear un entorno más agradable y más seguro», señala Lorenzo. La directora general de UPACE comenta que «cada vez me gusta menos la palabra residencia y creo que deberíamos llamarlo casa u hogar porque al final es su casa. Es una casa grande en la que están conviviendo y al final esto favorece y mejora su calidad de vida». «Es más agradable estar en un entorno que se vaya rehabilitando y se vaya conservando, tanto para su autonomía como lo que es el agrado diario en la convivencia. Es importantísimo» añade.
En este sentido, considera que «es super necesario que entidades, Fundaciones y Obras Sociales apoyen estos proyectos que son súper necesarios para la integración y la visibilización de estas personas que han estado mucho tiempo invisibilizadas y ya les toca ponerles rostro».
UPACE al 100% de su actividad
Tras un año inusual originado por el Covid-19 y con un colectivo de riesgo, el de las personas con parálisis cerebral, UPACE se ha ido adaptando a los cambios día a día y la entidad de San Fernando ya ha conseguido tener una actividad similar previa a la pandemia.
«Éramos muy conscientes de que si entraba el Covid en Upace era un peligro por la vulnerabilidad de las personas usuarias nuestras porque son personas con parálisis cerebral o discapacidades afines gravemente afectadas a las cuales, si hubieran estado contagiada, no se les hubiera podido poner, por ejemplo, un respirador por la postura que tienen en su silla de ruedas y porque algunos no pueden estar tumbados» explica Ana Lorenzo.
Para las personas usuarias de las residencias de UPACE «han estado prohibidas las salidas del centro. No han podido salir ni recibir visitas de familiares durante mucho tiempo pero desde que se han vacunado pueden irse a su casa los que ya lo hacían los fines de semana». Aunque Lorenzo, reconoce que hay personas que «sí han pasado miedo», por lo general todas las personas «se adaptan perfectamente y están contentísimos de volver porque su rutina era estar allí con las cuidadoras y monitores. Ahora mismo tenemos el 100% de las personas incorporadas».
La directora general de UPACE afirma que en estos momentos la actividad es «prácticamente igual» que antes de la pandemia pero con los protocolos correspondiente y grupos burbuja. «Desde principios de febrero está vacunado el personal de las dos residencias, las personas usuarias de las mimas y los de centros de día». «Tenemos pendientes a los usuarios del centro ocupacional y del centro educativo que por edad no entran en ningún grupo de vacunación. Este hecho ha supuesto que desde el centro estén «más tranquilos por la inmunidad», concluye.