Cruz Roja Española apoya a 200 jóvenes en su emancipación en la provincia de Cádiz

La vulnerabilidad de estos jóvenes es extrema: el 84% se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión, 81,5% está en paro, el 84% no recibe ninguna prestación o subsidio

Bilal llegó a Melilla desde Marruecos cuando tenía apenas 16 años. Dejó atrás su hogar y a su familia “buscando un futuro mejor”. “En Marruecos estaba estudiando, pero no veía futuro si no tenía dinero. Mi sueño es encontrar un trabajo”, explica este joven, que ahora tiene 18 años y residen en Jerez de la Frontera. Desde que cumplió la mayoría de edad ha recorrido diferentes provincias españolas empalmando pequeños empleos y aprovechando cualquier oportunidad que se le brindara para mejorar: “He hecho cursos de informática, un curso de lengua española y otro de guía turístico; ahora estoy haciendo un curso de atención a personas mayores”, afirma el joven, que colabora también como voluntario de Cruz Roja Española en la provincia de Cádiz apoyando a jóvenes. 

Cada año, miles de jóvenes como Bilal alcanzan la mayoría de edad habiendo crecido bajo el Sistema de Protección a la Infancia, separados de sus respectivas familias. En ese momento finalizan sus medidas de protección, y las alternativas para el retorno familiar se hacen inviables en la mayoría de los casos, teniendo que emanciparse de manera precoz (11 años antes que la media de edad de cualquier otro joven en nuestro país), que los predispone a una situación de riesgo de exclusión social e incluso a un segundo desamparo.

Con mi edad, poca gente ha hecho tanto como yo. He estado estudiando, yendo a las bibliotecas y leyendo libros para aprender español”, afirma Bilal, que encuentra en la vivienda y el empleo las principales dificultades de emancipación: Para encontrar una casa tengo que encontrar un trabajo primero, pero con la tarjeta que tengo no puedo trabajar. Eso me lo pone difícil. Si alguien me hace un contrato de un año, puedo conseguir mis papeles”.

La vulnerabilidad de estos jóvenes es extrema: el 84% se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión, 81,5% está en paro, el 84% no recibe ninguna prestación o subsidio, y un 10% se ve obligado a vivir en la calle o en situación de alta precariedad, según el último Boletín de Vulnerabilidad elaborado por Cruz Roja Española dedicado a jóvenes extutelados.
La crisis del Covid-19 ha afectado de forma sustancial a la inserción social y laboral de estos jóvenes y ha agravado su vulnerabilidad y su riesgo de pobreza y exclusión social.

 “Las principales barreras para la emancipación identificadas tanto por los propios jóvenes, como por los equipos de Cruz Roja son el desempleo y falta de oportunidades, la carencia de recursos económicos y vivienda, la discriminación, las dificultades para mantener el permiso de residencia y trabajo en el caso de extranjeros, las carencias formativas y los hechos traumáticos no superados o el aislamiento”, explica Carlos Chana, responsable del proyecto ‘Acompaña’ de Cruz Roja Española, con el que se apoya a estos jóvenes en su desarrollo personal y social, promoviendo su formación e inserción laboral, y asesorándoles en su regularización administrativa. El objetivo es facilitarles su emancipación para que puedan vivir por sí mismos.

El proyecto ‘Acompaña’ ayuda a los jóvenes en su transición a la vida adulta en ámbitos como el desarrollo personal, la integración social, la formación, la orientación e inserción laboral, la situación administrativa, el aprendizaje del idioma, la participación social o el restablecimiento de vínculos. 

El año pasado, Cruz Roja Española atendió a más de 3.600 jóvenes en 25 ámbitos provinciales de 11 comunidades autónomas. De ellos más de 1.100 jóvenes fueron atendidos en Andalucía y 198 en la provincia de Cádiz. Cruz Roja Española les ofrece apoyo social, acompañamiento jurídico y laboral a jóvenes en riesgo de exclusión. Además, la Organización cuenta con un recurso residencial de emancipación en la provincia de Cádiz, con la que se facilita la integración y emancipación de los jóvenes cuando se ven abocados a una situación de calle.

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