Álvaro Zaldívar: «Desde Alendoy fomentamos los valores positivos a través del ocio»
Hablar de Alendoy Cádiz es hablar de la popular Barriada de La Paz. Allí se establece hace casi 20 años esta asociación que se ha convertido en epicentro social y cultural imprescindible para el día a día del vecindario. El presidente de Alendoy, Álvaro Zaldivar, explica a LA VOZ que lo que comenzó en 1999 fruto de un encuentro casual de personas relacionadas con el trabajo social en un curso de ocio y tiempo libre, hoy es una entidad indispensable para muchos de los vecinos que ven en Alendoy el apoyo necesario para salir adelante.
–Ya han pasado muchos años y Alendoy está asentada en el núcleo social de la Barriada de La Paz ¿Cómo llega a ser lo que es hoy?
–La asociación nace en el año 1999 aquí en la Barriada. Los que comenzamos nos conocimos en un curso de animación sociocultural. El proyecto final de ese curso fue sobre una intervención educativa en La Barriada con menores a través del ocio y el tiempo libre. Esa zona de Cádiz acababa de ser delimitada por la Junta de Andalucía como zona con necesidad de transformación social. Una vez hecho el proyecto dijimos: ¿por qué no lo ponemos en marcha? Tuvimos muy buena respuesta en ese primer contacto y decidimos continuar en invierno, una cosa llevó a la otra y hasta ahora.
–El día a día en Alendoy ¿cómo es?
–Nosotros trabajamos prácticamente con toda la familia. Desde la escuela infantil con cero años a los mayores de 55. Para los menores, hacemos programas educativos, programas de apoyo escolar, para los más jóvenes de educación en valores, de formación para buscar el empleo. Con mujeres trabajamos el empoderamiento.
–¿Cúal es la edad más habitual de vuestros usuarios?
–Aparte de los niños que atendemos en verano, la mayoría son menores de entre 16 y 18 años. Fomentamos el tipo de valores positivos a través del ocio y tiempo libre. Queremos que esto sea un punto de encuentro y que ellos vengan libremente, que se puedan desarrollar como personas sin trabas. Una de las características que tenemos es que en todos los grupos el 25% de ellos tiene algún tipo de discapacidad que requiere alguna necesidad educativa especial.
–¿Puede apuntarse cualquier persona a las actividades que ofrece Alendoy?
–Somos un centro abierto al barrio e intentamos ser un punto de referencia para aquellos que necesitan algo. Nuestras puertas están abiertas siempre para cualquier cosa que necesiten, desde llamar por teléfono a imprimir un currículum. Vuelvo a repetir, el barrio es un punto de necesidad de transformación social. Aquí la administración no tiene puntos de referencia y nosotros nos hemos convertido para los vecinos en ese punto.
–¿Hay alguna novedad este año en vuestros programas?
–El proyecto de inserción destinado a jóvenes, sobre todo inmigrantes, que han estado en centros de acogida. Es un proyecto de formación para el empleo y para que tengan la oportunidad de regular su situación en España y así comenzar un proyecto de vida. Lo empezamos el año pasado pero estamos muy contentos, algunos de ellos ya están trabajando.
–¿Qué tiene que hacer una persona que quiera hacer voluntariado en la asociación?
–Primero hablamos con la persona y vemos qué posibilidades tiene. Entendemos que el voluntariado no es una terapia. Nosotros trabajamos con personas muy sensibles, que en muchas ocasiones están en riesgo de exclusión. No pedimos que tengan una formación muy específica pero sí aptitud y actitud. Trabajar con menores tiene una serie de características. Nosotros hacemos formación y los apoyamos. Esto es algo que me gusta recalcar porque muchas veces parece que el voluntariado es como pasar el tiempo y yo lo entiendo como algo más serio.
–El próximo 2019 cumplen 20 años, ¿alguna sorpresa?
–El tema del 20 aniversario lo estamos diseñando aún. No queremos hacer algo al uso como una fiesta conmemorativa. Sólo hablo de ideas, pero queremos hacer algo formativo o que involucre a todo el barrio y no sea sólo un festejo.