«Me quedo con la experiencia del confinamiento, aunque no nos podíamos ver estábamos para lo que necesitasen»
La Fundación Centro Tierra de Todos centra su actividad en la atención de los jóvenes, de los inmigrantes y de los barrios populares de la ciudad de Cádiz promocionando la igualdad de oportunidades de estas personas y de todo su entorno social.
Entre las actividades que realizan en el centro, cada julio comienza el campamento de verano. María Roldán, voluntaria en Tierra de Todos es una de esas personas que ayuda a mejorar la vida de estos menores día a día con su labor en la Fundación.
Esta joven gaditana comenta que «este año he estado en la UCA haciendo el master de Atención Temprana y desde que terminé Educación Social empecé de voluntaria en el campamento de Tierra de Todos y hace un año que estoy aquí». María eligió Tierra de Todos porque «trabajan con niños que es a lo que me quiero dedicar».
«Durante el curso escolar realizamos apoyo escolar con los jóvenes que están aquí apuntados y luego realizamos ocio. Talleres y actividades para que tengan unión entre los usuarios. Luego en julio realizamos el campamento urbano y hacemos lo mismo. Actividades de matemáticas, lengua y luego talleres. Un día vamos a la playa. Realizamos diferentes actividades», explica María sobre el funcionamiento del campamento veraniego.
Los menores que acuden «se encuentran en situación de pobreza según Save the Children que tenemos un convenio con ellos», señala Roldán. «Estos niños son derivados a través del Ayuntamiento, del centro educativo o del boca a boca», añade. Además de contar con el apoyo de la ONG, Tierra de Todos realiza sus programas gracias a la colaboración de la Fundación Cajasol y Obra Social 'la Caixa'.
Sin dudarlo, María se queda «con la experiencia del confinamiento que hemos hecho con ellos videollamadas. Lo que intentábamos era que tuvieran un tiempo de desconexión del móvil. Hacíamos juegos a través de Skype y ha sido muy bonito porque, aunque no nos podíamos ver, nos echamos de menos y seguimos todavía ahí para lo que ellos necesitasen. Si necesitaban cualquier duda que tenían de las actividades de clase o lo que sea, estábamos para ayudarles. Ha sido algo muy bonito ».
«Animo a la gente a que participe como voluntario porque te ayuda a crecer como persona y sobre todo a adquirir nuevas herramientas de trabajo que no aprendemos en la carrera, que aprendemos mucha teoría, pero luego en la práctica esto te ayuda», concluye María.