Lorena Díaz «Vine sin familia a Asprodeme y me encontré una enorme»
Lorena Díaz llegó a Puerto Real casi por casualidad. Esta joven voluntaria y trabajadora en Asprodeme explica como vino «de un pueblecito de Toledo y vine a parar a Puerto Real donde no conocía a nadie, dejaba atrás a mis amigos y familia. Empecé a buscar una Asociación para poder para compartir mis conocimientos y poder ayudar a las personas quién lo pudiera necesitar».
Fue en esta localidad gaditana donde Lorena se asentó y afirma que «al llegar a Asprodeme me recibieron de maravilla y yo estaba conociendo un nuevo mundo porque el colectivo de la discapacidad intelectual no lo conocía. La verdad que vine sin familia y encontré una familia enorme».
«Estudié Trabajo Social y el colectivo de las personas con discapacidad intelectual no lo conocía y quería saber cómo son esas personas, que normalmente no tenemos conocimiento y los tratamos con diferentes y son personas con diferentes capacidades, diferentes características y eso es lo que yo quería conocer», añade.
En cuanto a su voluntariado, Lorena llegó a la entidad puertorrealeña dispuesta a ofrecer todo cuanto tenía. «Cuando yo vine de voluntaria quería dar todo. Empezaba de lunes a viernes. Venía toda la semana. Hablé con las diferentes directoras de los diferentes centros porque Asprodeme tiene Centro Ocupacional, Residencia de Adultos, Residencia de Gravemente Afectados y una Unidad de Estancia Diurna. Según qué centro pues apoyaba a los usuarios. Por ejemplo en el Centro Ocupacional sobre todo en manualidades, en el acompañamiento en sus actividades. En Unidad de Día salíamos los viernes a desayunar, a Ikea, cogen el carrito o desayunan como uno más».
Tras conocer el trabajo de Asprodeme en sus diferentes centros y con todas las personas usuarias, la voluntaria explica que «lo que más me ha gustado es sobre todo el trato con ellos porque yo no pensaba que iba a ser tan gratificante. Como actividades me ha gustado todo. Quizás la que más cuando interactúas con las personas usuarias. Salir a tomar algo, hemos ido al cine, ese tipo de cosas que al final eres una amiga».
De la labor del voluntariado termina comentando que «han pasado muchas personas como voluntarias y yo creo que todas se han ido súper contentas». Aunque en la actualidad también combina su trabajo en Asprodeme con su voluntariado, Lorena no lo duda ni un momento y afirma que « sí, yo no creo que vaya a dejar de ser voluntaria. Puedo ser todos los días, un ratito o para actividades concretas pero la verdad que te llevas a muchas personas en el corazón y es muy satisfactoria la experiencia».