“El amor al prójimo y la ayuda a los más desfavorecidos son valores importantes”
Aunque vinculamos de forma directa las cofradías con las procesiones y la Semana Santa, lo cierto es que su labor solidaria y social va mucho más allá. Las hermandades organizan campañas para obtener recursos destinados a labores sociales y las llamadas bolsas de la caridad o de pobreza son habituales. Y es que no hay que olvidar que, en sus orígenes, las cofradías españolas nacieron para acompañar a los enfermos, a los muertos y a toda persona que necesite de su ayuda y amparo.
La labor de la cofradías es callada y constante, fiel a la cita que apunta que cuando se ayude al necesitado no se haga al son de trompetas ("que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda" (Mt, 6, 3). Los hermanos hacen visitas a prisiones, colaboran con Cáritas, Manos Unidas, realizan campañas de recogida de alimentos y juguetes... todo un bagaje de solidaridad, fe y principios cristianos que se desarrolla a lo largo de todo el año y que involucra a todos los estamentos de la hermandad.
La gaditana Carmen Parodi tiene 18 años y es plenamente consciente del compromiso que supone pertenecer a Ecce Homo, la Real y Venerable Archicofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Ecce-Homo, María Santísima de las Angustias, San Juan Evangelista. Vital, entusiasta y con un arraigado sentido de la generosidad, compagina sus estudios en la Universidad de Cádiz en un doble grado de Administración y Dirección de Empresas y Finanzas y Contabilidad con la coordinación de la Juventud Cofrade en la archicofradía.
"Desde que era una niña, siempre he estado muy involucrada con la ayuda al prójimo por la educación que he recibido tanto de mis padres como del colegio donde he estudiado toda la vida, Las Esclavas, donde me han inculcado los valores cristianos y la vida entorno a la fe", explica. La gaditana relata en este vídeo para jóvenes solidarios algunas de las acciones que llevan a cabo en estas fechas tan señaladas como el montaje del Belén que está instalado en la Iglesia de San Pablo (calle Ancha 34), su trabajo con la Pastoral Penitenciaria, la campaña de recogida de alimentos y dulces o el encuentro de los más pequeños con sus Majestades los Magos de Oriente. Todo, para que el calor y la magia de la Navidad llegue a todos los niños y hogares gaditanos.