Economia

LOS INGRESOS, PROTAGONISTAS

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Los Presupuestos Generales del Estado para 2015, presentados ayer ante el Congreso, reflejan la confianza del Gobierno en la recuperación de la economía española.

En el escenario planteado, los ingresos asumen un papel protagonista. La reforma fiscal y la mejora de la demanda interna, con los previsibles mayores niveles de inversión, empleo y gasto privado dan pie al Gobierno a aumentar significativamente las estimaciones sobre recaudación.

Las previsiones de ingresos tributarios reflejan un aumento del 3,5% respecto a las del año anterior, que viene provocada, fundamentalmente, por el aumento esperado de la recaudación de IVA. El Gobierno ha estimado que la recaudación por este impuesto ascenderá a 60.260 millones de euros, un 9,9% más que lo presupuestado el año anterior, la mayor de toda su historia. Esta previsión es fruto optimista de la recuperación del consumo pronosticada por el Ejecutivo.

En el caso del Impuesto sobre Sociedades está prevista una recaudación de 23.577 millones, lo que supone un aumento del 5,6% respecto a los ingresos previstos para el ejercicio 2014. Aunque la reforma fiscal planteada por el Gobierno prevé una rebaja del tipo del Impuesto, la reducción de las desgravaciones fiscales aplicables permitirá el citado aumento de recaudación.

Por su parte el IRPF será el único de los grandes impuestos que perderá recaudación en 2015. La reducción prevista es de un 0,3% frente al Presupuesto de 2014. Aunque está previsto un aumento de las bases imponibles del impuesto, la reforma fiscal prevista para 2015 supondrá una rebaja de los tipos impositivos.

Los gastos públicos tienen en estos presupuestos un papel secundario, con una reducción inferior a la del presupuesto del año pasado. Se confía en la función de los estabilizadores automáticos del gasto estimando la reducción de la partida de prestaciones por desempleo en un 14,9% debido a la previsible recuperación del empleo y a la reducción de la tasa de cobertura. Mientras, el salario de los funcionarios públicos permanece congelado y el crecimiento de las pensiones en media será del 0,25%. Este ajuste del gasto puede suponer un riesgo para la recuperación del consumo de las familias. La única muestra de una política fiscal expansiva es el incremento de la inversión pública en infraestructuras, especialmente en transporte ferroviario. Todas estas estas previsiones están condicionadas a la evolución económica de Europa. Esperemos que el riesgo de recaída económica de los países centrales de Europa, Francia y Alemania, no ensombrezcan las perspectivas del Ejecutivo.