ESPAÑA

La prueba de restos confirma que la madre disparó a Isabel Carrasco

La Policía registra la casa de la agente local de León acusada de haber participado también en el crimen de la presidenta de la Diputación

MADRID . Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Todas las sospechas se confirman. Fue la madre, Montserrat González, la que disparó el arma que acabó con la vida de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, el lunes de la semana pasada en la pasarela peatonal sobre el río Bernesga de la capital leonesa.

Según informaron ayer mandos de la investigación, la denominada prueba de restos -también conocida como 'análisis de residuos' o 'kit del disparo'- realizada durante los últimos días en la sede central de la Policía Científica en Madrid ha confirmado que en la piel y la ropa de González había trazas de pólvora y otros componentes, en particular «residuos nitrosos», «compatibles» con haber disparado un arma de fuego en las horas anteriores a que se recogieran muestras en la camisa y manos de la asesina confesa. Montserrat González, al igual que su hija Trinidad Martínez, fue sometida la noche del 12 de mayo a esta prueba, después de que lo ordenara la juez de instrucción número 4 y tras negarse en primera instancia a que se le sometiera a los frotis en busca de trazas.

Esta prueba, explicaron responsables de la Policía Científica, ha detectado cantidades significativas de nitratos, nitritos, bario, plomo y antimonio, que son las sustancias que deja en el ambiente la pólvora tras la detonación de un arma.

Los resultados de este análisis son concordantes con la declaración de la mputada, que 30 horas después del crimen, cuando la Policía amagó con acusar a su hija de ser la asesina material de Carrasco, terminó derrumbándose y reconoció que ella había apretado el gatillo del revólver Taurus del calibre 32, comprado en el mercado negro de Asturias, y que acabó con la vida de la presidenta de la Diputación. Carrasco recibió tres disparos a cañón tocante, todos ellos mortales, por la espalda. Uno de los tiros, confirmaron fuentes de la investigación, fue el de gracia cuando la víctima yacía en el suelo.

Seguimiento crucial

También el policía nacional retirado, cuya colaboración fue clave para la rápida resolución del crimen y que fue testigo de los hechos, aseguró desde el principio sin género de dudas que fue la mayor de las dos mujeres -González estuvo acompañada a unos metros por su hija- la que disparó el arma y que por ello se centró en seguirla cuando ambas se separaron.

Efectivos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, entretanto, registraron ayer la vivienda de Raquel Gago, la policía local detenida y encarcelada por su participación en el crimen. Gago fue la persona que día y medio después del crimen entregó el arma homicida y adujo que Triana Martínez había ocultado en su coche el arma sin que ella se llegara a percatar. Según fuentes de la investigación, la policía municipal de León fue llevada a su vivienda, en Eras de Renueva, desde la cárcel de Mansilla de las Mulas para participar en la inspección.

El papel de esta agente es la mayor incógnita de este caso que la Policía considera ya prácticamente resuelto. Gago, acusada de los mismos delitos que la madre y la hija -homicidio, atentado a la autoridad y tenencia ilícita de armas-, admitió ante la Policía y la juez, que estuvo en casa de Triana, su íntima amiga, tomando café la misma tarde en que su madre disparó a Carrasco. Y que luego, solo instantes después del homicidio, recibió una llamada de la hija de la asesina que duró 17 segundos.

Según la agente, que reconoció que aunque en varias ocasiones su amiga le manifestó su intención de matar a Carrasco jamás lo creyó, Triana en ese llamada solo le dijo si se podían ver. En ningún momento, sostuvo Gago, la hija de la homicida le pidió que escondiese el arma ni le hizo partícipe de sus planes.

Por otra parte, la Policía Nacional detuvo ayer a un joven de 20 años en Bellreguard (Valencia) como presunto autor de delitos de apología del asesinato y del terrorismo por manifestaciones vertidas en las redes sociales. Este es el tercer detenido tras el asesinato de Carrasco por incitar a la violencia en internet.