La directora general del FMI, Christine Lagarde, llega a la Corte de Justicia de París. :: G. FUENTES / REUTERS
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Careo judicial entre Lagarde y el presidente de Orange por el 'caso Tapie'

El abogado de Nicolas Sarkozy llama «bastardos» a los jueces en las escuchas interceptadas al expresidente francés

PARÍS. Actualizado: Guardar
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La directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), la abogada francesa Christine Lagarde, salió anoche sin ser imputada de un careo en París con el presidente de Orange, Stéphane Richard, su jefe de gabinete cuando era ministra de Economía, para confrontar sus diferentes versiones sobre el papel de ambos en el 'caso Tapie'.

Mientras tanto, los ataques entre izquierda y derecha arreciaron en las últimas horas tras la filtración de pasajes de las escuchas judiciales a Nicolas Sarkozy en las que su abogado llama «bastardos» a los jueces instructores del 'caso Bettencourt' que encausaron antes de exculparlo al expresidente conservador.

Lagarde salió hacia las nueve de la noche, tras llegar a primera hora de la mañana a los locales de la Corte de Justicia de la República, única jurisdicción competente para juzgar en Francia a los gobernantes por presuntos delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones. La dirigente del FMI ya había prestado previamente declaración un par de veces como testigo asistido de abogados por haber aprobado el ventajoso laudo que en 2008 concedió más de 400 millones de euros a Bernard Tapie por la compraventa de Adidas.

Richard, su contradictor, está imputado en el caso por estafa en banda organizada junto a otras tres personas, entre ellas el propio Tapie. Esta diferencia de trato por parte de los jueces le parece incomprensible pues siempre ha sostenido que él era un mero colaborador y que la ministra tomaba todas las decisiones con perfecto conocimiento de causa. Su resistencia a cargar con las culpas se ve reforzada por su candidatura a una próxima reelección en la presidencia de la compañía telefónica Orange, su actual puesto.

Una de las principales divergencias entre Lagarde y Richard gira en torno a una carta de instrucciones para organizar el controvertido arbitraje. Fechada el 23 de octubre de 2007, lleva la firma de la entonces ministra. Pero ésta niega haberla rubricado y sugiere que su jefe de gabinete empleó un tampón con su firma, algo que éste desmiente.

Agendas confiscadas

Los jueces confían en poder utilizar como prueba documental las agendas de Sarkozy en las que figuran varias visitas de Tapie al Elíseo en fechas cruciales del laudo arbitral. El Tribunal Supremo no atendió la semana pasada la solicitud de devolución formulada por el expresidente al entender que fueron confiscadas en el marco del 'caso Bettencourt' en el que ya no está imputado.

Extractos de siete conversaciones de Sarkozy con su abogado, Thierry Herzog, publicadas por un medio digital refuerzan las sospechas de tráfico de influencias para conocer y condicionar sin éxito la decisión del Supremo a través de un fiscal amigo del alto tribunal.

Mientras tanto, el Partido Socialista acusó al líder conservador de haber querido obstruir la acción de la justicia mientras la portavoz del Gobierno de izquierdas subrayó la extrema gravedad de las sospechas lanzadas. El centroderecha, por su parte, insistió en la tesis de una conspiración política contra Sarkozy en vísperas de las elecciones municipales de los dos próximos domingos.