Dos mandos policiales serán juzgados por el chivatazo a la red de extorsión de ETA
La Audiencia Nacional abre juicio a Pamies y Ballesteros y la Fiscalía deberá calificar ahora si hubo un delito de colaboración terrorista
MADRID. Actualizado: GuardarEl ex jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamies, y el que fuera inspector de la Brigada de Información de Álava, José María Ballesteros, serán juzgados en la Audiencia Nacional por el chivatazo al aparato de extorsión de la banda terrorista ETA, que se produjo en el bar Faisán de Irún (Guipúzcoa) el 4 de mayo de 2006.
La Sección Tercera de la Sala de lo Penal confirmó ayer el auto de conclusión de la investigación del magistrado Pablo Ruz, que después de muchas vacilaciones acabará con dos mandos policiales en el banquillo de los acusados, procesados por un delito de colaboración con la banda terrorista y otro de revelación de secretos. Ahora la Fiscalía tendrá que presentar su escrito de calificación de los hechos en un plazo de cinco días y pedir una pena para los dos acusados. Podría darse el caso de que el fiscal no pidiese condena para el delito de colaboración con ETA, aunque si lo hará, al menos, la acusación popular de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), según fuentes del colectivo. También tendrán que pronunciarse el resto de las partes de la causa que tantos quebraderos de cabeza ha causado al entonces ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno socialista Alfredo Pérez Rubalcaba.
¿Juicio en junio?
El tribunal presidido por el juez Alfonso Guevara y las magistradas Ángeles Barreiro y Clara Bayarri será el encargado de juzgar a los dos mandos policiales previsiblemente el próximo junio. La resolución rechaza archivar el proceso, como solicitaban las defensas de Pamies y Ballesteros en una última tentativa antes de sentarse en el banquillo.
Según el instructor Ruz, la colaboración con banda armada y la revelación de secretos quedaron probados cuando el propietario del bar Faisán, Joseba Elosua, fue informado de la existencia de una operación policial contra el aparato de extorsión de ETA.
La instrucción señala que «los detalles del operativo policial que estaba preparándose en torno a la red de extorsión» de la banda «llegaron al conocimiento» de Pamies a lo largo de la tarde y noche del 3 de mayo de 2006. Este contacta con Ballesteros para que al día siguiente se desplace a Irún «al objeto, presuntamente, de permitir el contacto con Joseba Elosua y poder trasladarle la información».
Otro indicio se refiere a una serie de fotogramas revelados por la Guardia Civil procedentes de la cinta de videovigilancia del establecimiento en la que «se podía observar al imputado José María Ballesteros en las inmediaciones y, más tarde, saliendo del bar en un lapso horario coincidente con las llamadas efectuadas» a su compañero Pamies. En la causa también estuvo imputado el ex director general de la Policía Víctor García Hidalgo, pero Ruz consideró en noviembre de 2011, después de que la sala le obligara a rehacer la instrucción, que «no había motivos» para implicarle en el chivatazo a ETA, que coincidió con la tregua.