Rajoy y Mas, en Barcelona el pasado 8 de enero. :: JOSEP LAGO / AFP
ESPAÑA

La reunión secreta de Rajoy y Mas pone a prueba el pacto entre CiU y ERC

Ambos socios niegan que la cita debilite su acuerdo, pero los republicanos se quejan de que ignoraban su existencia

BARCELONA. Actualizado: Guardar
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CiU y Esquerra Republicana se apresuraron ayer a negar que la reunión entre Mariano Rajoy y Artur Mas y la apertura de vías de entendimiento entre ambos gobiernos haya debilitado el pacto para la gobernabilidad de Cataluña que suscribieron ambas fuerzas políticas hace más de tres meses. Las dos formaciones coincidieron además en destacar que el diálogo entre el Gobierno catalán y el Ejecutivo central forma parte de la hoja de ruta que consensuaron al inicio de la legislatura y se esforzaron en transmitir una imagen de unidad, incluso rebajando las discrepancias mantenidas en los últimos días por la fecha y la pregunta de la consulta.

De puertas a fuera, todos actuaron, sobre todo los republicanos, como si el encuentro en la Moncloa no tuviera mayores consecuencias. Pero Esquerra lleva tiempo con la mosca detrás de la oreja. Cuando el Gobierno catalán aún no ha cumplido ni cien días de vida, Esquerra sigue con atención las maniobras de aproximación con el Ejecutivo central. «Espero que Mas actuara con la máxima lealtad a Cataluña», señaló con recelo la número dos del partido, Marta Rovira. En público no hay reproches, salvo algún dardo, como recordar que Esquerra no estaba al tanto de la reunión, lo que evidencia que desde CiU no se fía al 100% de los republicanos.

Esquerra cerró filas en torno al pacto de gobernabilidad con la federación nacionalista, pero el mundo soberanista, integrado por plataformas y entidades culturales, todas ellas muy próximas a los republicanos, lleva días expresando en tertulias, entrevistas y conferencias que la apertura del diálogo de Mas y Rajoy podría suponer el aviso de un futuro cambio de rumbo del presidente de la Generalitat.

El entorno independentista desconfía de un acuerdo para la flexibilización del déficit de las autonomías, que podría concretar Cristóbal Montoro en una visita que tiene prevista la semana que viene a Barcelona. Teme que ese pacto abra nuevos escenarios que impliquen guardar la consulta en un cajón o al menos posponerla, como han sugerido desde Unió Democrática, el socio menor de CiU, Josep Antoni Duran Lleida y Nuria de Gispert.

Dilema

Pero Mas, que recibe fuertes presiones antisoberanistas de las élites económicas de Cataluña, ya ha dicho que el proceso no tiene vuelta atrás e incluso confesó a sus consejeros que no quiere pasar a la historia como el presidente que «traicionó» el proceso hacia la independencia. De ahí que si Rajoy le ofrece un nuevo modelo de financiación tendrá un dilema muy complicado.

Desde CiU y el Gobierno autónomo afirman que ya no estamos en la época 'pujoliana' del 'peix al cove' (más vale pájaro en mano), sino en la transición hacia el derecho a decidir. La decisión que tome, llegado el caso, marcará el futuro del pacto con ERC, como lo hará también la postura de los republicanos sobre los presupuestos catalanes.

Ante lo que pueda pasar, Mas ya ha abierto el diálogo con el PSC como alternativa. Los socialistas se dejan querer, venden cara su adhesión y acusan a Mas de falta de seriedad por proponerles un Gobierno de unidad a través de una entrevista radiofónica y no en un cara a cara con su líder, Pere Navarro. El PSC, como Iniciativa, pidió la comparecencia del presidente en el Parlamento autonómico para dar cuenta del encuentro con Rajoy. El PP, por su parte, instó a Mas a elegir entre Esquerra o el diálogo con Rajoy.