PENSAMIENTOS SOBRE UN EX ENTRENADOR
Actualizado: GuardarPublicaba vía 'Twitter' la semana pasada Juan Méndez, el que fuese preparador físico cadista con Alberto Monteagudo, unos comentarios en dicha red social. Ahí sacaba la cara por el exentrenador cadista, publicando textualmente lo siguiente: «La cuota de error de un entrenador es su cese. Continuar justificándose a su costa ya es desagradable, inoportuno, descortés. ¿Hasta cuándo?» Quizá no le falta razón, a toro pasado hacer leña del árbol caído es mucho más fácil que cuando el tronco está en todo su esplendor, pero también es cierto que la sombra que dio ese árbol no fue nada buena. Pero, ¿el cese, como él bien dice, es ya el pago de su cuota de error? Yo como aficionado pienso que no. El cese es la consecuencia multifactorial, como él bien dice en otro 'twit', del mal trabajo realizado en su etapa como responsable del equipo. Se confió en un cuerpo técnico, se le dotó de cierto poder a lo hora de poder elegir a los futbolistas que consideraba más aptos para competir en un club de la exigencia del Cádiz y no supo sacar rendimiento ni resultados de esos futbolistas que vinieron. Bien con su aquiescencia, bien bajo su recomendación. Tampoco supo preparar ni técnica ni táctica ni psicológicamente al equipo para competir de manera óptima en un Grupo IV mediocre donde los haya y, si en todas las comparaciones con el actual técnico Rául Agné sale perdiendo Monteagudo, será porque no está a la altura de un club histórico o de las exigencias que requiere el actual Cádiz. Eso sí, puedo estar de acuerdo contigo que la culpa de todo el desaguisado no es sólo suya, también es, sin ningún género de dudas, de los que confiaron en él y le ficharon como entrenador del Cádiz. No quiero ser injusto en mi reflexión y quiero dejar claro que su comportamiento personal, su llegada y su despedida fueron exquisitas y llenas de toda amabilidad en el tono empleado y en la forma, pero no por eso podemos esconder o no podemos pensar que, junto a Naya o Escalante, sea el entrenador que peores sensaciones ha dejado en el equipo en los últimos 15 años.