Un 'banco malo' que no asfixie al sector
De Guindos se inclina por esperar las auditorías antes que pedir los 30.000 millones con urgencia El Gobierno se apresta a cumplir las condiciones del rescate bancario el próximo viernes
MADRID. Actualizado: GuardarEl Gobierno se incorpora al trabajo tras las vacaciones con todas las incertidumbres por despejar. Entre las tareas urgentes, debe sentar las bases del 'banco malo', que se encargará de gestionar los activos inmobiliarios tóxicos que ahora figuran en los balances de las entidades, en particular de las nacionalizadas. Es una exigencia de Bruselas cuyos detalles técnicos tendrán importantes consecuencias, porque el precio al que se valoren los activos transferidos afectará a las cuentas del sector, así como a un mercado inmobiliario que no levanta cabeza.
El Gabinete de Mariano Rajoy todavía no ha pedido oficialmente los 30.000 millones del primer paquete del rescate bancario y confía en no tener que hacerlo 'con urgencia', antes de conocer los informes que sobre cada entidad bancaria presentarán las auditoras a mediados de septiembre. También ha aplazado cualquier pronunciamiento sobre una petición de salvamento global hasta después de las próximas citas: encuentros de Rajoy con el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y con la canciller germana Angela Merkel, y reunión del consejo del Banco Central Europeo. La última palabra la tienen los mercados.
Pero hay tareas urgentes en la agenda del Consejo de Ministros del 24 de agosto. Además de lanzar el 'banco malo', el Gabinete tiene que determinar las condiciones de la prórroga, con carácter retroactivo, de la ayuda de 400 euros a los parados que han agotado la prestación y aprovechará la ocasión para acotar la futura venta de productos bancarios complejos a ahorradores poco informados.
Gestión pública. El 'banco malo' no es otra cosa que la agencia estatal encargada de gestionar los créditos y otros activos inmobiliarios problemáticos que le traspasarán las entidades nacionalizadas o que hayan recibido ayudas públicas. No afectará al total de los 184.000 millones de activos tóxicos ligados al ladrillo, porque una parte de esta cifra corresponde a entidades 'sanas'. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), reforzado en sus funciones por acuerdo del próximo Consejo de Ministros, asumirá una posición inicial de control, y la sociedad se nutrirá de recursos procedentes de Europa. Podrán entrar inversores privados en calidad de minoritarios. Serán los que opten por cobrar en forma de participación la totalidad o una parte de la compensación por los activos cedidos, pero también se espera atraer fondos especializados.
Valoración. El descuento aplicado a los activos: viviendas concluidas, suelo, promociones en curso- es la clave del éxito de la iniciativa. El valor reconocido ha de ser lo suficientemente bajo para que cuando se produzca su futura venta no genere pérdidas para los contribuyentes. Se trata de calibrar muy bien: como la vida del 'banco malo' se prolongará diez años, es obligado reconocer que algunos activos a los que hoy resulta imposible sacar partido en un mercado deprimido tienen mejores expectativas futuras. De ahí que tampoco se puedan trasladar directamente los actuales precios de mercado, lastrados por la ausencia de demanda.
Pérdidas. Para los bancos nacionalizados y los receptores de ayudas públicas, el traspaso de activos es la opción obligada. Lo ha impuesto Bruselas, frente a un Gobierno que no acababa de ver sus ventajas. La idea base es que, cuando una entidad no puede asumir con sus resultados la depreciación de sus inmuebles, debe acudir a la recapitalización. Si el descuento aplicado llegara a ser del 60%, las dificultades se acentuarán en las instituciones con negocio volcado en España y carteras inmobiliarias muy devaluadas. No es lo mismo una promoción urbana que otra en la costa, ni la consideración del suelo puede ser idéntica.
Anticipación. Puesto que el Ejecutivo de Rajoy ha exigido a las entidades bancarias unas provisiones cada vez más elevadas, y también por su propio interés, los grupos 'sanos' se han apresurado a reclasificado créditos y realizar dotaciones en las cuentas ya presentadas. Hasta el punto de que el negocio bancario del sector en España entró en números rojos, superiores a los 10.000 millones, al término del primer semestre. El sector se prepara en la convicción de que, cuando empiece a funcionar el 'banco malo', habrá un contagio en las valoraciones de activos
Otras experiencias. La más conocida es la de Nama, la agencia irlandesa que compró los activos dañados de los bancos de aquel país. En diciembre de 2009 aplicó al inmobiliario un descuento medio del 58%, pero los precios bajaron bastante más respecto a la cúspide la burbuja, que se había producido dos años antes. Con todo, la gestora está cerrando con beneficios cada año de actividad.
Impacto en la vivienda. La conversión del Estado en una gigantesca inmobiliaria tendrá, sin duda, repercusión en el mercado de la vivienda. De partida, los bancos han acelerado las ventas de pisos en las últimas semanas. A medio plazo, la estimación de un valor razonable de los activos, que tome en cuenta su potencialidad futura, debiera contribuir a que los precios experimentaran un ajuste paulatino, al que nadie se atreve ahora mismo a poner la fecha final.