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El Parlamento andaluz rechaza los recortes de Rajoy
Griñán acusa a Rajoy de «romper el mandato representativo» y logra el apoyo de la Cámara para un gran pacto por Andalucía
Actualizado: GuardarEl Parlamento de Andalucía despide el curso político con mandatos para todos los gustos. Por un lado rechaza de plano los recortes de Rajoy con el voto del PSOE e IU mientras que el grupo mayoritario, el PP, se posiciona en contra. Una votación que refrescó la tensión política de los meses previos a las elecciones y que tuvo en los discursos de Griñán y las réplicas de Zoido reflejo de que la confrontación no había sido desterrada como ambos se comprometieron hacer hacía 48 horas.
La tensión fue aliviada en parte con la propuesta de Griñán de un pacto de todas las fuerzas políticas para defender los intereses de Andalucía en el reparto que el Estado haga del poco dinero que hay, que recibió la abstención del PP. Un voto de confianza en cierto modo. La Cámara respaldó luego por unanimidad una iniciativa del grupo popular para que todos sumen esfuerzos en lograr acuerdos. En definitiva, los diputados se van de vacaciones con la incertidumbre del qué pasará hasta septiembre con este país acosado por los mercados financieros, pero con el deseo de que, pase lo que pase, hay que intentar no llevarse muy mal del todo y tratar de dejar a Andalucía a salvo.
A grosso modo estas son las conclusiones de una jornada extraordinaria en el Parlamento que se ajustó a los cánones de las ordinarias: Enfrentamiento áspero entre PSOE y PP sobre todo. El nuevo presidente del PP-A, Juan Ignacio Zoido, se estrenó como líder de la oposición y salió a la tribuna a replicar al presidente Griñán. El diputado granadino Francisco Álvarez de la Chica también debutó como portavoz del PSOE en sustitución de Mario Jiménez. Los dos debutantes se desearon suerte.
El Pleno había sido convocado para debatir sobre el Real Decreto aprobado el pasado 13 de julio por el Gobierno para garantizar la estabilidad presupuestaria. Un decreto con numerosos recortes -entre ellos la famosa paga de Navidad a los funcionarios-, que ha sido contestado con multitudinarias protestas en las que participaron PSOE e Izquierda Unida. Los diputados de IU incluso protagonizaron una vigilia o encierro en el Parlamento la noche del martes. En este ambiente era previsible que el debate dejara solo al grupo del PP en defensa de las políticas del Gobierno de su signo. Griñán, que el lunes tiene una entrevista con Rajoy en La Moncloa y que el pasado lunes se comprometió con Zoido a bajar la crispación, arremetió sin piedad contra el presidente del Gobierno. Acusó a Rajoy del «deterioro de la vida política» y de «una clara ruptura del mandato representativo» ante el incumplimiento de todas sus promesas electorales. En la espiral de reproches al presidente incluso llegó a pedir su dimisión, aunque ante el revuelo luego en una de las réplicas aclaró que fue un uso retórico para ironizar. Esta fue la frase: «Vamos a hacer una cosa, vamos a pedir la dimisión de Zapatero y de Rajoy, ustedes están todo el día que dimita Zapatero y yo digo que dimita Rajoy y convoque elecciones por haber incumplido permanentemente el mandato representativo».
Déficit leonino
Griñán reprochó a Rajoy una política de recortes que empobrece a las clases medias y trabajadoras. Añadió que sus medidas persiguen desmantelar el estado del bienestar para dar vuelo a una sanidad y educación privadas. También le acusó de intentar desmantelar el estado de las autonomías, al asfixiar a estas con un objetivo del déficit «leonino». Para Griñán lo más imperdonable es que Rajoy modifique competencias de las comunidades sin consultar con estas. Por ello le volvió a pedir una conferencia de presidentes. «La mayoría absoluta puede cambiar leyes, pero no es suficiente para modificar pactos y el modelo de convivencia que nos proporcionó la Constitución».
Pese a los reproches, Griñán dijo que irá a la entrevista del lunes con «espíritu cooperativo». El mismo que presumió de concitar sobre su propuesta para alcanzar un pacto entre partidos y organizaciones sociales y económicas para defender que Andalucía no pierda derechos históricos y una financiación más justa. Dijo que esta comunidad había perdido 5.000 millones con el actual sistema, que aprobó Zapatero. Un pacto que en realidad es una asignatura pendiente para aprobar en septiembre. Ignacio García (IU) y Francisco Álvarez de la Chica (PSOE) fueron incluso más duros que Griñán contra Rajoy. «Abandone el pedestal de la prepotencia», espetó el socialista.