ESPAÑA

Juanes se replantea el futuro de la Audiencia Nacional sin ETA

El presidente del tribunal aboga por mantenerlo para combatir el crimen organizado aunque asume las voces críticas

MADRID. Actualizado: Guardar
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Qué hacer con la Audiencia Nacional sin ETA. El debate en el mundo judicial crece a medida que se prolonga el periodo de inactividad de la banda terrorista. Una de las voces más autorizadas para opinar es lógicamente la de Ángel Juanes, presidente de dicho tribunal. Y ayer, aprovechando la toma de posesión de Fernando Grande-Marlaska como presidente de la Sala de lo Penal, que contó con la presencia de numerosas autoridades políticas y judiciales, Juanes puso el dedo en la llaga. El presidente de la Audiencia señaló que Grande-Marlaska alcanza la presidencia de la sala «en un momento clave» e «histórico» que coincide con un posible fin de la violencia terrorista. «Si finalmente, como desean todos los hombres de bien, se acaba el terrorismo de ETA, se hará necesario replantearse el futuro de la Audiencia Nacional», aseguró.

En su discurso, Juanes recordó: «Diversas voces que merecen mi máximo respeto abogan por la desaparición de la Audiencia Nacional», aunque no citó a quién se refería, y añadió que la «experiencia acumulada» en materia penal, social o contencioso-administrativo aconsejan su mantenimiento para enjuiciar el crimen organizado, asunto en el que se ha demostrado su «eficacia a nivel nacional e internacional».

En todo caso, y pese a que el protagonista del acto era Grande-Marlaska y la Sala de lo Penal, Juanes consideró conveniente cambiar su estructura y organización a expensas de la implantación de los tribunales de instancia (territoriales) y de que el fiscal acabe o no investigando las causas penales.

Escoltas

El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Dívar, pasó de puntillas sobre el futuro de la Audiencia Nacional, aunque mencionó la importancia de perseguir el crimen organizado, la principal amenaza que se cierne en nuestro país por sus tentáculos en la economía nacional.

Dívar prefirió centrarse en un tema muy presente en las conversaciones de los jueces de la Audiencia, la disminución de su seguridad ante el final de ETA. El presidente del órgano de gobierno de la judicatura defendió que los magistrados «necesitan una protección adecuada al contexto actual» porque «no solo luchan contra el terrorismo».

«Es una protección que tiene que producirse como consecuencia de las materias que ven y que van a seguir viendo hasta que podamos decir que el terrorismo ha terminado definitivamente», señaló Dívar en referencia al plan de recorte de escoltas para cargos públicos que prepara el Ministerio del Interior.

El presidente del Supremo destacó que los magistrados y fiscales del tribunal investigan cada día a «las mafias que aquí se han visto ampliamente, la delincuencia organizada, las grandes estructuras empresariales y económicas y los delitos en el extranjero». Y puso el ejemplo de un juez que investigaba la Mafia siciliana y fue asesinado después de reunirse con él cuando era magistrado de la Audiencia, en alusión a Giovanni Falcone.

Por su parte, Grande-Marlaska se refirió al protagonismo que tendrán las víctimas del terrorismo en su mandato y a la necesidad de potenciar la Oficina Judicial y la digitalización de los procedimientos. Por último, señaló que es básico conseguir que las sentencias se resuelvan lo más rápido posible ya que si no «carecen de eficacia».