Los paros están a punto de cumplir dos meses sin novedades en el frente. :: JUAN CARLOS CORCHADO
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La huelga de autobuses se eterniza sin que haya novedades en el cobro

Los trabajadores llevan a cabo una marcha desde el Ayuntamiento hasta Área Sur en el comienzo de la octava semana de protestas

JEREZ. Actualizado: Guardar
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La ciudad despertó ayer en la rutina de la huelga de autobuses y las protestas de las concesionarias. En el caso del transporte público, los paros llevan camino de eternizarse y de superar incluso las protestas que tuvieron lugar entre agosto y octubre, y que duraron once semanas.

Para muestra un botón: «Desde que Urbanos Amarillos asumió la concesión hace un año y medio, llevamos casi seis meses de huelga y no para reclamar mejoras, sino para exigir que nos paguen lo que nos deben», recalca el portavoz del comité, Ángel Morales. En total, la empresa les adeuda las nóminas de diciembre, enero y febrero, aunque a un 30% de la plantilla también se le debe diciembre.

No se puede olvidar que, en la anterior huelga, llegaron a acumular hasta cinco meses sin cobrar: «Desde el principio, la nueva concesionaria nunca paga en tiempo y forma». A lo que hay que sumar que la anterior empresa, Cojetusa, también les debe dinero.

Una situación desesperante para usuarios y comerciantes, sí, pero sobre todo para los empleados: «Lo que nosotros no vamos a hacer es trabajar sin cobrar», subraya Morales, una obviedad que muchas veces se olvida. Lejos han quedado aquellas reivindicaciones para exigir mejoras o el cumplimiento en el convenio colectivo.

Respecto a los impagos de las nóminas, Morales hace hincapié en que la empresa no ha cumplido la palabra que dio a los trabajadores en el Sercla (Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía): «Dijeron que el 9 de marzo lo tendrían todo abonado y mira como estamos ahora».

Por ello ayer mismo protagonizaron una marcha desde el Ayuntamiento hasta el complejo comercial Área Sur a la que se unió la plantilla de otras concesionarias como UTE Jerez o el servicio de ayuda a domicilio, Acasa, que atraviesan igualmente por situaciones complicadas.

La marcha a pie lógicamente ocasionó problemas de tráfico a los conductores en una zona muy transitada. «Esperemos que los ciudadanos nos comprendan ya que nuestra intención no es fastidiar a nadie, sino que se nos haga caso», argumenta el portavoz del comité de empresa.

El comité culpa en gran parte de esta situación al Ayuntamiento de Jerez por no meter a la concesionaria en cintura: «Demuestran muy poca capacidad para solucionar el conflicto y también para hacer cumplir a la empresa las condiciones del pliego».

Un ejemplo de ello es «el incumplimiento del servicio los fines de semana», como llevan denunciando en reiteradas ocasiones. Es decir, autobuses que se retiran antes de tiempo de las paradas ocasionando múltiples perjuicios a los ciudadanos que ya tienen bastante con la huelga de lunes a viernes.

Las protestas laborales y los paros en los servicios se han convertido ya en rutina. No hay un día en el que no se escuche ruido de tambores de guerra y el eco de los gritos de los cientos de trabajadores que están pagando la crisis.