Iván Losada (i) y Ángel de Cabo (d) están citados hoy a declarar en la Audiencia Nacional. :: EFE
Jerez

De Cabo ya controlaba Rumasa dos meses antes de anunciar su compra

El nuevo dueño del grupo empresarial está citado hoy a declarar en la Audiencia Nacional en calidad de imputado en el caso de los pagarés

JEREZ. Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El empresario experto en quiebras Angel de Cabo ya controlaba la actividad de Nueva Rumasa dos meses antes de que la familia Ruiz-Mateos anunciara que le vendía el conglomerado empresarial, según se desprende de la declaración testifical de una de las empleadas del grupo empresarial a la que tuvo acceso Europa Press.

De Cabo y dos de sus colaboradores comparecerán hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz en calidad de imputados por presuntos delitos de blanqueo de capitales e insolvencia punible en la causa abierta por la presunta estafa de 337,3 millones de euros a 4.110 inversores en pagarés de Nueva Rumasa. Cabe recordar que De Cabo también fue el último propietario de Viajes Marsans.

El empresario valenciano adquirió 75 sociedades de Nueva Rumasa, a través de la sociedad Back in Business, muchas de ellas radicadas en paraísos fiscales. Esta compra se anunció el pasado 9 de septiembre y el juez considera que la operación pudo constituir un fraude con la finalidad de sustraer activos en su beneficio y en contra los acreedores.

En su declaración ante el juez, la empleada, que trabajó en Nueva Rumasa durante 37 años, relata cómo el 27 de julio de 2011 se trasladó junto a otros 18 compañeros a Valencia para asistir a una reunión con Angel de Cabo, su colaborador Iván Losada -que ejerce como director general de Nueva Rumasa y también declarará hoy como imputado- y otros dos empleados.

Al encuentro también habrían asistido José María, Francisco Javier y Alvaro Ruiz-Mateos y el sobrino de Teresa Rivero Alfonso Barón Rivero, presunto responsable de la estructura societaria en paraísos fiscales y que está citado mañana a comparecer como imputado.

¿Dueño o director general?

Según la testigo, en dicha reunión, De Cabo les habría informado de que él «era dueño de todo» y que «llevaba una semana dirigiendo el grupo, y que aquella persona que no estuviese de acuerdo, que se marchara». Al día siguiente, ya en Madrid, Javier Ruiz-Mateos les explicó que la empresa «seguía siendo de la familia» y que De Cabo «era una especie de director general que iba a tratar de sacar el máximo beneficio de la situación».

Sin embargo, la empleada explica que transcurrido el verano observó cómo los miembros de la familia Ruiz-Mateos se quejaban de que De Cabo «no les dejaba» el dinero acordado y de que ya «no controlaban nada».

Otro de los antiguos empleados de Nueva Rumasa relató a la Fiscalía Anticorrupción que De Cabo, José María Ruiz-Mateos y sus seis hijos varones pactaron que el primero se quedaría con el 20% de las cantidades que pudiera obtener de las empresas del grupo, y la familia con el 80% restante.

Además, De Cabo no habría realizado ningún desembolso económico por la adquisición de las sociedades de Nueva Rumasa ni tampoco asumió las deudas ni el pago a los inversores de pagarés. Además, habría pactado con los siete miembros de la familia Ruiz-Mateos otorgar una asignación mensual hasta la finalización de los procesos judiciales, según el informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) al que tuvo acceso Europa Press.

Citaciones

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz tomará hoy declaración como imputados al actual dueño de Nueva Rumasa, Ángel de Cabo, y sus colaboradores, y mañana, también como imputados, a Rocío Ruiz-Mateos -una de las seis hijas de José María Ruiz-Mateos-, su primo y su marido. Estas citaciones se producen a raíz de que la Audiencia Nacional admitiera a trámite el pasado 25 de enero la querella del exabogado de la familia durante 27 años, Joaquín Yvancos.

Junto al menionado De Cabo acudirán a declarar como imputados sus dos colaboradores Iván Losada y Fernando Lavernia. Los tres son accionistas y actuales gestores de un centenar de empresas que componen el conglomerado del grupo Nueva Rumasa, que adquirieron por un euro cada una de ellas a través de Back in Business y otras empresas.

Todos ellos acudirán a prestar declaración ante el juez Ruz tras haberse levantado parcialmente el secreto de las investigaciones que se siguen por las emisiones de pagarés de Nueva Rumasa.