ALTO NIVEL LITERARIO
PERIODISTA MUSICAL Actualizado: GuardarLos ochenta nacieron bajo el imperio, férreo, de la movida madrileña. Parecía que nada podía destacar si no era bajo sus premisas. Y su cobijo. Lo anterior parecía decrépito. Y del futuro era mejor no hablar. Y entonces apareció Mecano y rompió toda esa normativa no escrita que habían marcado los nuevos progres. Tenían aspecto de 'new romantics', una moda musical importada de Inglaterra que se fijaba más en el aspecto del artista que en la música que hacían. Pero bajo ese aspecto un tanto artificial bullía una música vibrante y divertida, con un toque 'tecno' que era lo que estaba de moda en el mundo. Melodías pegadizas y unas letras que parecían quejas injustificadas de una generación a la que se había dado todo hecho y se quejaba por pura indolencia. Y en el fondo, tras esas letras evasivas, 'Hoy no me puedo levantar', 'Perdido en mi habitación' o 'Me colé en una fiesta' estaba precisamente el desencanto de toda una generación sin objetivos: la de Nacho, José Mari y Ana. Así pasaron tres discos de sonido efervescente y melodías irresistibles. Mecano era el amo de las radiofórmulas, de las pistas y de los escenarios, ante la desesperación de la movida. Lo único que les consolaban era la experiencia de que músicas tan brillantes como intranscendentes solían durar lo mismo que el gas en una botella de espumoso. La caída estaba próxima, pensaban algunos. Mecano supo reinventarse y convertir aquellos discos juveniles, llenos de vitalidad, en otros más serenos repletos de sentimientos. Supieron madurar a la vez que su público, algo que no suelen conseguir los ídolos de fans adolescentes.
La segunda mitad de la historia de Mecano está compuesta por algunas de las mejores canciones que ha conocido el pop español. De un nivel literario tan alto como el de los mejores cantautores poéticos. Y de una calidad musical fuera de toda duda, que ha hecho que algunos temas hayan sido interpretados por divas del 'bel canto' sin desmerecer con el resto de su repertorio. Cinco años de ritmo juvenil y otros tantos de baladas intensas y sentidas. Con conciertos de una calidad memorable. Con la admiración de dos generaciones de españoles. Y con un repertorio -se comprobó en el musical sobre su obra- que pueden repetir, nota a nota y palabra por palabra, millones de españoles.