El futuro de Angela Merkel y del euro se deciden hoy en el Bundestag de Berlín
BERLÍN. Actualizado: GuardarSegún la Ley Fundamental de Alemania, el Parlamento Federal es el órgano de representación del pueblo germano y los diputados no están ligados a mandatos ni instrucciones, y sujetos únicamente a su conciencia. Si los 620 diputados que integran la Cámara Baja en la actual legislatura fueran fieles al mandato constitucional, votarían hoy en contra de la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), un voto que acabaría con la carrera política de la canciller Angela Merkel y que desataría la peor crisis en el seno de la Unión Europea.
El 80% de la población alemana no quiere aportar más dinero a Grecia y no oculta su temor a que la crisis de la deuda ponga fin a varios decenios de riqueza y bienestar social en el país. Pero los diputados, en lugar de reflejar la justificada inquietud de los electores, responden a otros intereses y una amplia mayoría votará a favor de la ampliación del famoso FEEF, que obligará al país a comprometerse hasta en 211.000 millones de euros en avales para impedir la muerte súbita del euro.
Los dos principales partidos de la oposición, el SPD y los Verdes, ya han anunciado que votarán a favor de la ampliación del FEEF, una decisión que impedirá que la eurozona se desintegre. Pero el interesado apoyo de los dos grandes partidos de la oposición no garantiza la supervivencia política de Angela Merkel, que hasta ayer no estaba aún segura de contar con una mayoría propia a causa de un grupo de rebeldes que no están dispuestos a votar por la ampliación.
Inseguridad
Aunque la ley solo necesita de una mayoría simple para ser aprobada, la autoridad de Merkel quedaría hecha trizas si no logra una mayoría propia, en un momento crucial para la UE, que, en la peor crisis de su historia, solo recibiría un apoyo a medias de uno de sus fundadores.
Un factor de inseguridad es el malestar que han producido en el FDP (liberales) los rumores acerca de una ampliación del marco de garantías del fondo, lo que podría hacer que aumentara el número de rebeldes. Algunos de estos, entre ellos el vicepresidente del grupo parlamentario de la CDU/CSU, Wolfgan Bosbach, han expresado sus razones para rechazar el FEEF. «La introducción del euro tenía como meta una unión monetaria que llevase a una unión de la estabilidad. Ahora vamos hacia una unión de la deuda, algo que no puedo apoyar», dijo Bosbach.