Greg Stemm, co-fundador de Odyssey, examina parte del tesoro hallado en 2007. :: AP
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Sinde advierte que el caso del Odyssey «no está ganado»

El Tribunal de Apelaciones de EEUU ratificó el miércoles a favor de España en el litigio y obliga a la empresa a devolver el tesoro

MADRID Actualizado: Guardar
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El Gobierno se mostró ayer «extremadamente satisfecho» por la resolución del Tribunal de Apelaciones de EEUU que ratifica a favor de España en el litigio por el 'caso Odyssey', obligando a la empresa a devolver los objetos arqueológicos hallados en el pecio de un buque español. «El Estado español se muestra extremadamente satisfecho de que el Tribunal de Apelaciones de EEUU haya resuelto completamente a favor de nuestro país en el caso Odyssey sobre la apropiación ilícita de objetos arqueológicos en el pecio de un buque español », explicó el Ministerio de Cultura.

La decisión es, según Cultura, «clara y rotunda y totalmente coherente con los principios» que ha defendido España desde el comienzo del litigio. «La sentencia incluye la obligación de la empresa norteamericana de devolver a España, de acuerdo con el derecho internacional, todos los objetos retirados del pecio, el resultado -según el Ministerio- que España había perseguido desde el principio». Sin embargo, la ministra González Sinde, avisó de que «hasta el último momento no se puede dar por ganado».

El 18 de mayo de 2007, Odyssey anunció que había encontrado en aguas del Estrecho y transportado un cargamento de monedas a los EEUU. Esta empresa norteamericana bautizó a la operación y al pecio encontrado con el nombre de 'Cisne Negro'.

Desde ese momento, el Gobierno abrió una investigación para averiguar en qué lugar encontró la empresa el botín, a qué pecio pertenecía, con qué permisos contaba para hacerlo y si lo halló en aguas españolas.

Meses después, y para justificar sus reclamaciones, un equipo conjunto del Ministerio de Cultura, la Armada, el Museo Arqueológico Nacional, la Real Academia de la Historia y otras instituciones reconstruyó la historia completa del barco 'La Mercedes', demostrando que éste era el pecio expoliado por Odyssey .

La documentación demostraba que 'La Mercedes' estuvo en servicio militar activo con la misión de proteger al Estado español y a sus ciudadanos a lo largo de toda su historia, y también en el momento en que explotó y se hundió en combate. Asimismo, el material presentado prueba que Odyssey era plenamente consciente de ello, y que es esto precisamente lo que explica el secreto con que actuó y sus afirmaciones de no conocer la identidad del pecio.

La documentación incluía un amplio material fotográfico y otras pruebas que demostraban que el pecio sólo puede ser 'La Mercedes'. Cañones, anclas, armas, efectos personales y una amplia variedad de otros materiales, incluyendo las monedas tomadas del barco, permitieron identificar definitivamente el pecio.

En su escrito, España invocaba principios legales, entre ellos el derecho de una nación a proteger sus sitios y su patrimonio histórico de cualquier tipo de perturbación y expolio por cazatesoros. Asimismo alegaban que 'La Mercedes' está protegida por los mismos principios de inmunidad soberana que se aplican a los barcos de Estado de todas las naciones, que prohíben la perturbación no autorizada o explotación comercial de los mismos.

González Sinde reconoció que los procesos judiciales en EEUU «son costosos». Por eso indicó que la empresa Odyssey «no sólo pretende apropiarse de bienes que son históricos, sino que además produce un gasto al erario público». Finalmente, apuntó que el Supremo sólo admite el 1% de los casos, por lo que ha reconocido que si se confirma la sentencia favorable a España podría ser un «punto de inflexión», pues la jurisprudencia impediría a Odyssey «esa actividad comercial que desarrollan contra el patrimonio histórico».