
La UE se volcará en el desarrollo democrático del país
Los ministros de Exteriores preparan un plan de apoyo al Gobierno interino para encarrilar la transición
BRUSELAS. Actualizado: GuardarLos ministros de Exteriores de la UE iniciaron ayer una cumbre de dos días para concretar su apoyo a la nueva Libia postgadafista. Los Veintisiete, que se han reunido en varias ocasiones con los representantes del Consejo Nacional de Transición, ofrecerán de nuevo todo su respaldo político a los rebeldes en su camino hacia la democracia. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, anticipó en la conferencia de ayuda al país celebrada el jueves en París que los socios comunitarios «han estado, están y estarán» de parte del nuevo Gobierno interino de Trípoli.
Los titulares de Exteriores, que se reúnen en Sopot con motivo de la presidencia de turno polaca, analizarán los pasos dados en las últimas semanas para apuntalar la estabilidad en Libia. La UE abrió el pasado lunes una oficina en Trípoli para apoyar al Consejo de Transición tras su llegada al poder. Aunque el objetivo principal es paliar la escasez de comida y medicinas, Bruselas ha enviado a un equipo multidisciplinar de expertos pensando en cuestiones posteriores. «La bandera europea ya está allí para ayudar a la población», celebró Catherine Ashton.
La jefa de la diplomacia comunitaria no entró en detalles sobre las decisiones que tomarán los ministros, pero Bruselas se volcará en el desarrollo de las instituciones democráticas en Libia. Para ello, se preparan programas de apoyo en materia de seguridad, justicia, reforma de los medios de comunicación o gestión de las cuentas públicas. En cuanto al respaldo financiero, los Veintisiete han destinado 152 millones de euros a la ayuda humanitaria, aunque recuerdan que «el país es rico en recursos naturales».
Más presión a Siria
La cumbre polaca coincidió ayer con la eliminación oficial de parte de las sanciones impuestas a Trípoli. A partir de ahora, 28 entidades podrán restablecer sus relaciones comerciales con Europa y recuperar sus activos congelados. Entre ellas, se encuentran varias empresas petrolíferas, seis puertos y varios bancos. La UE confía en que esta medida impulse la reactivación de la economía y anticipe la reanudación de la actividad en las refinerias de crudo.
Siria, en cambio, recorre el camino a la inversa en el capítulo de las sanciones. Los Veintisiete también aprobaron ayer la ampliación de las restricciones al régimen de Bashar el-Assad por sus brutal represión de las revueltas. Aunque el país árabe no es una potencia exportadora de crudo, ya no podrá vender su producción a Europa. Con esta medida, la UE presiona por primera vez al sector privado.