
Los españoles creen que la corrupción está enraizada en toda la vida pública
Cerca del 90% dice que los políticos son el colectivo más afectado por este fenómeno, seguido por los empresarios y jueces
MADRID. Actualizado: GuardarLos políticos que lean el último barómetro del CIS tienen motivos para la preocupación. Más de la mitad de los ciudadanos, el 55,2%, confiesa tener poco o ningún interés por la política; son más, 31,4% los insatisfechos con la democracia que los satisfechos, 22,1%; el 70% tienen una imagen positiva del movimiento 15M, en el que una de sus banderas es el rechazo a los partidos; casi nueve de cada diez consideran la corrupción un asunto de gran importancia; el 85% cree que este fenómeno está extendido en España; y el colectivo más salpicado por esta prácticas es el de los políticos, así lo cree el 86,6%.
Sabido es que los ciudadanos consideran a los partidos y sus líderes uno de los principales problemas del país, en el estudio del CIS de junio casi el 30% lo considera así, un porcentaje que les reafirma como la tercera preocupación ciudadana. Pero es que si se ahonda los datos son muy reveladores; en lo que a la corrupción política se refiere cerca del 90% la ve como un asunto de gran trascendencia, y el 44% cree que es de la máxima importancia. Los más preocupados entre los votantes de los dos grandes partidos son los socialistas, un 45% ven que se trata de un problema capital mientras que los seguidores del PP que piensan así son el 38%.
La corrupción, de acuerdo al informe, tiene su máxima implantación entre los políticos, casi nueve de cada diez ciudadanos, el 86,6%, considera que esta lacra está muy o bastante extendida en ese colectivo; seguido por el de los empresarios, casi el 70% piensa que el fenómeno afecta a casi toda la patronal; y en tercer lugar figuran los jueces, el 52,9% considera que están muy o bastante contagiados. Unos criterios en los que apenas hay diferencias entre los votantes de PSOE y PP, salvo en el caso de los empresarios en el que los seguidores populares son más benevolentes.
El PP, el más implicado
Si se dice a los ciudadanos que los políticos son en su «gran mayoría honrados», más de la mitad, el 52,6%, discrepa por un 39% que asiente. Y si el comentario es que los partidos persiguen a sus miembros corruptos, siete de cada diez no se lo cree por un 22% que lo avala.
Por partidos, los ciudadanos apuntan que el más «implicado» en casos de corrupción es el PP. En una escala de cero, nada implicado, a diez, muy implicado, los populares se llevan una nota de 6,95; Coalición Canaria es el segundo con 6,72; el PSOE, 6,41; CiU, 5,73; PNV, 5,34; e IU, 4,67.
La actitud de los ciudadanos ante este fenómeno explica en buena medida que los partidos ni los líderes políticos implicados en casos de corrupción sean castigados en las urnas. El 61,6% de los consultados considera que la población es tolerante con este fenómeno que se da, sobre todo, en la administración autonómica, el 76% cree que es la más afectada; seguida de la municipal, el 73,7% dice que está muy extendida en ese ámbito; el 72,4% en la administración central, y el 52,5% en las instituciones de la Unión Europea. La práctica más común es la concesión de obras públicas, así lo cree el 85,3%; la construcción, según el 81,1%; y la concesión de subvenciones para el 79,4%.
La corrupción, no obstante, no es un monopolio de los políticos, los ciudadanos tienen la visión de que es un fenómeno que afecta a todos los estamentos sociales. El 85,6% de los ciudadanos cree que está muy o bastante extendida en toda la sociedad, y atribuyen este fenómeno a que la administración lo permite, según el 85,9%; seis de cada diez creen que estos comportamientos irregulares forman parte de la condición humana, y uno de cada tres los atribuye a que es «algo propio de la cultura española».