La última función de María Isbert
Más de un millar de personas se reúnen en el Teatro Circo de Albacete para dar el último adiós a la actriz
TOLEDO. Actualizado: GuardarAdmiradores, amigos, familiares y curiosos desfilaron ayer por la capilla ardiente de María Isbert en el Teatro Circo de Albacete para dar su último adiós a esta eterna actriz secundaria que participó en más de 250 películas.
Dos de sus hijos, Tony y Carlos, fueron los encargados de recibir las condolencias de todos los que se acercaron por este escenario decimonónico en el que la actriz debutó en 1939. «Ya no las fabrican así», apuntó Tony, que ha heredado la profesión de su madre y su abuelo. También recordó la enorme fe religiosa que acompañó a su madre: «Siempre estuvo delicada de salud y cuando se notaba mal acudía a comulgar y volvía con más fuerza».
Su hermano Carlos lamentó que le faltara «ese papel protagonista en un momento de su carrera en el que podría haber aprovechado sus espectaculares dotes interpretativas» pero ha enfrentado esta despedida como «la última función» de su madre. «Se va a levantar el telón para que todos los que han estado mostrando su cariño puedan despedirse en el sitio donde ella ha sido verdaderamente feliz, el escenario de un teatro», comentó.
María Isbert llevaba varios años residiendo en El Provencio (Cuenca) pero nunca olvidó a la ciudad de Albacete y a Tarazona de la Mancha, el pueblo de sus antepasados, entre ellos su padre el genial actor Pepe Isbert. Hoy, será enterrada junto a él.