«Sólo quedan dos jugadores con ficha porque no queríamos hipotecar el club»
JEREZ. Actualizado: GuardarDespués de casi cinco años, Miguel Ángel deja una plantilla formada por dos efectivos y muchas limitaciones a la hora de buscar las renovaciones de cara al próximo año.
-Si hacemos balance de todo lo acontecido, ¿se le queda en el tintero el hecho de que el equipo sólo cuente con dos futbolistas?
-No me siento responsable, al revés. Hay que tener una cosa clara. Cuando subimos a Primera División, la idea era gastar lo menos posible para asegurar la supervivencia del club como tal, y que este año pudiera ser una empresa consolidada, que económicamente fuera bien y garantizara el pago. Eso lo consigue el concurso de acreedores, pero también lo ha dado el éxito deportivo del club. La idea fue la de hacer un equipo económicamente bajito, que fuera competitivo, algo que se logró al final, y que tuviera calidad. Es decir, no hipotecar al club con muchos contratos de Primera División que hubiera que arreglar después en caso de un posible descenso. Creíamos que era lo adecuado, pero claro, también contábamos con la posibilidad de trabajar a partir de enero en la renovación y fichaje de jugadores para la próxima temporada, ya sea en Primera o Segunda. Y si me hubieran dejado trabajar no digo que ya tuviéramos toda la plantilla, pero habría un bloque. Pero desde que llegó Souza nos han imposibilitado el trabajo.
-¿Le dolió que no contaran con su trabajo en el pasado mercado invernal, teniendo incluso a muchos jugadores ya cerrados, como Colunga?
-Duele, pero no quiero dar ningún nombre ya que los comprometería, pero sí que había muchos jugadores ya apalabrados, no sólo el que has nombrado. En ese momento fue cuando nos dimos cuenta de que nosotros no pintábamos nada en el Xerez. Presentamos una serie de nombres para reforzar el equipo, algunos incluso con el documento redactado y el informe dado al presidente, pero vimos que el presidente nos mandaba a Gorosito y Gorosito nos mandaba al presidente, por lo que cuando dimos tres vueltas vimos que no nos iban a dar ninguna bola en el mercado de invierno.