
Los afectados por la falta de plazas en Camposoto protestan en Educación
Han presentado mil firmas en la delegación para mostrar el rechazo a que medio centenar de pequeños no tenga su matrícula garantizada
Actualizado: GuardarAño tras año, durante el mes de abril, Camposoto es sitiado por los padres, aquellos cuyos niños están en peligro de quedarse fuera de un centro escolar en la zona. En este año, serán medio centenar los pequeños que tendrán que mudarse a La Ardila, lo que en algunos casos significa tener el colegio a más de dos kilómetros de casa.
Por ello surgen las protestas. Manifestaciones que en los últimos años se han ido repitiendo con un esquema ya fijado. De esta manera, ayer un grupo de padres se dirigieron a Educación con mil firmas bajo el brazo, lo que entra dentro de la primera fase para evitar lo que otros años ha sido inevitable.
Junto a ellas han registrado un escrito con cuatro peticiones en la que destacan la adaptación de dos aulas en algunos de los colegios de la zona y que se agilicen los trámites para que el nuevo centro prometido esté terminado lo antes posible, para que los niños que se encuentran desplazados puedan volver.
Con una pancarta en la que se leía «más colegios para Camposoto» los padres se presentaron en Educación con la esperanza de ser atendidos por la delegada provincial, Blanca Alcántara. No lo consiguieron, al igual que ocurrió el año pasado en el que 40 niños terminaron en La Ardila a pesar de las protestas de sus padres que se hicieron oír cortando el tráfico en Constitución. Segunda fase que el colectivo llevará a cabo hoy a partir de la una y media de la tarde.
Como no tienen permiso de la Subdelegación de Gobierno, intentarán paralizar el tráfico pasando por los pasos de peatones de la vía de forma continuada, para evitar el tránsito de los vehículos y llamar la atención de las instituciones públicas.
Si todo se desarrolla como en otros años conseguirán el apoyo tanto del equipo de Gobierno como del grupo local del Partido Socialista, que harán presión para forzar una reunión en este caso con la delegada provincial. En el encuentro siempre logran un compromiso por parte de la delegación. El año pasado fue un nuevo centro para que volvieran los niños, pero aún no se han comenzado ni siquiera las obras, ya que se están realizando los trámites para la cesión de la parcela, de modo que no hay fecha para que el colegio esté terminado.
Habrá que esperar para ver si estos padres tienen más suerte con sus reivindicaciones y consiguen evitar el exilio de sus pequeños.