
El Ibex desafía a Bruselas con un rally
El selectivo avanza un 3,35% y conquista la cota de los 8.100 puntos, ayudado por la banca
MADRID Actualizado: GuardarFortísimo avance el de los mercados europeos. Para el Ibex-35, el segundo más importante del año, con su revalorización del 3,35%, para dar un último cambio en los 8.136,40 puntos. De un salto, recuperó los decisivos 7.900 puntos, los 8.000 y los 8.100 puntos. Parece que el selectivo, por esta vez, se ha librado de caer hasta los 7.200 puntos.
En el selectivo español, FCC lideró los ascensos con una subida del 8,29%. A continuación, Popular y Sabadell, que subieron un 6,96% y un 6,70%, respectivamente. También Acciona y Bankinter ganaron más de un 6%. Mapfre, IAG y el Santander se revalorizaron más de un 5%. CaixaBank e Iberdrola, un 4,76% y un 4,65%, respectivamente. Entre los grandes, BBVA también ganó más de un 4%. Y la subida de Telefónica se acercó al 3%.
En rojo terminaron sólo dos valores: Grifols, que se dejó un 0,26%, y ArcelorMittal, que perdió un 0,14%. En verde, pero entre los peores por subir menos de un punto porcentual, Inditex, Acerinox y BME. Todas las demás compañías del índice ganaron más de un 1%.
En el Mercado Continuo, sólo dos valores ganaron en rentabilidad a FCC, Popular y Sabadell. Fueron Gamesa y Faes Farma, que sumaron rentabilidades de un 8,74% y de un 11,46%, respectivamente.
En rojo, los valores que más perdieron fueron Deoleo, con un retroceso del 5,36%, y Funespaña, que cayó un 3,53%.
Muchas razones: Portugal, Italia, China…
Pero, ¿hay razones para subir tanto? Soledad Pellón, de IG Markets, atribuye la fuerte subida a lo sucedido en Portugal. Los bancos de su índice subieron más de un 10%, animados por la posible prórroga de siete años que podría darle Bruselas al país luso para la devolución del préstamo del rescate. Así, el PSI-20 de Lisboa ganó un 4,35%. Y, por eso, su prima de riesgo bajó de los 506 hasta los 496 puntos: la rentabilidad de su bono a diez años bajó desde el 6,32% hasta el 6,27%. Y, además, el rendimiento del bono alemán a ese mismo plazo subió del 1,26% hasta el 1,30%.
La mejora de la deuda no fue exclusiva de Portugal. Fue extensiva a toda la periferia. La prima de riesgo de España bajó hasta los 333 puntos básicos desde los 346 a los que cerró la sesión anterior. La rentabilidad del bono español a diez años cerró el día por debajo del 4,7%, un nivel psicológico que justifica la fuerte subida del selectivo ayer.
La prima de riesgo de Italia, desde los 310 hasta los 300. El diferencial, pues, entre España e Italia quedó en los 33 puntos básicos. A Italia le pudo favorecer el pacto al que llegarán Bersani y Berlusconi para elegir al nuevo presidente de Italia. El Ftse Mib de Milán ganó un 3,19%.
Según continúa Pellón, en el mercado se ha estado especulando durante la semana sobre la posibilidad de que se estuvieran haciendo desinversiones en moneda japonesa que podrían estar desviándose a la zona euro y, en concreto, a los bonos periféricos. Este rumor, según Pellón, cobró vida ayer después de ver un fuerte empeoramiento de la rentabilidad de la deuda japonesa a cinco años (del 0,18% al 0,25%), al tiempo que mejoraba la periferia.
China, como en la sesión anterior, volvió a ayudar. Gustó el resultado de la balanza comercial del mes de marzo. Sus exportaciones crecieron un 10%, algo por debajo del 11,7% que esperaban los analistas. Pero sus importaciones subieron a un ritmo del 14,1%, por encima del 6% previsto por los expertos, lo que da muestra del dinamismo de su demanda interna. El resultado fue un ligero déficit.
El dato chino benefició sobre todo a Alemania, porque es uno de los países que más exporta a Asia. Y, por eso, el Dax subió un nada despreciable 2,27%. El Cac 40 francés, por su parte, avanzó un 1,99%.
En Europa, la producción industrial francesa del mes de febrero se comportó mejor de lo esperado por los analistas, igual que la italiana, no así la española. Sin duda, la peor noticia del día tuvo que ver con España. La Comisión Europea alertó sobre los desequilibrios macroeconómicos de nuestra economía. Y, además, advirtió de la posibilidad de que en 2014 continúe la recesión económica. Pero los inversores hicieron caso omiso. El Gobierno se apresuró a decir que habrá reformas. Y, a cambio, se podrían relajar los objetivos de déficit.
EE.UU.: ¿Hasta cuándo los estímulos monetarios?
Tampoco fue una buena noticia la lectura de las actas de la última reunión de la Reserva Federal norteamericana: ha dejado patente las discrepancias existentes respecto al mantenimiento de los estímulos monetarios. José Luis Martínez Campuzano, de Citi, extrae las siguientes notas: de momento, los beneficios de la expansión monetaria superan a los costes a corto plazo, pero algunos disienten de la necesidad de mantener el nivel actual de compras de activos, y sobre su final. Una confirmación de la mejora del mercado de trabajo podría llevar a desacelerar las compras de activos en los próximos meses.
Pese a todo, la apertura en Wall Street fue en verde. Y los índices subían más de un punto porcentual y marcaban nuevos récords.
Los inversores no sólo vendieron deuda alemana, también deuda estadounidense, y se deshicieron de yenes, porque su cotización volvió a caer. Y la del oro: retrocedió un 1,13%, para cerrar en los 1.568,3 dólares por onza. Ayer fue una sesión para arriesgar. Aunque hubo algo que no cuadró y fue que el oro no fue la única materia prima que cayó. También lo hizo el crudo.
El euro intentó consolidarse por encima del nivel de 1,31 unidades (marcó máximos del día en 1,3122 unidades), pero al cierre se cambiaba por 1,3079 dólares.