Mas y Rajoy discutirán temas distintos al referéndum en su reunión en la Moncloa
El presidente de la Generalitat lleva en la agenda asuntos económicos y el cambio de la financiación autonómica
BARCELONA.Actualizado:El tema central de la reunión entre Mariano Rajoy y Artur Mas, aún sin fecha cerrada, será la consulta soberanista que el jefe de la Generalitat pretende celebrar el 9 de noviembre y que el presidente del Gobierno volverá a repetirle que nunca permitirá que lleve a cabo. Sin embargo, en vísperas del encuentro en la Moncloa, Mas abrió el abanico e insinuó que otro de los asuntos que pondrá encima de la mesa será el problema de la deficiente financiación autonómica que sufre el Ejecutivo catalán.
Sus deseos de aprovechar la primera cita bilateral al máximo nivel en un año para abarcar otros temas de interés para ambas instituciones y para la vida de los catalanes coinciden con las pretensiones de Rajoy, según confirmó la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, que, no obstante, avisó de que si Mas se cierra en banda en el callejón sin salida independentista cegará de manera relevante las posibilidades de éxito de cualquier otro diálogo.
La administración catalana ha mirado con un cierto desdén durante meses las ofertas que la presidenta del PP autonómico ha hecho para que la Generalitat obtenga un modelo de financiación más favorable. El consejero catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, incluso se desmarcó de las negociaciones de un nuevo sistema con el Ministerio de Hacienda y aseguró que no lideraría ningún proceso de diálogo en este sentido. Esta vez, que se quemen otros, vino a decir. En cambio, cuando Montoro anunció hace poco menos de un mes que el clima político impide acometer una reforma de la financiación autonómica, Más-Colell montó en cólera. «Si quieren guerra, la tendrán», fue la réplica del consejero catalán.
La Generalitat, cuyas cuentas atraviesan muy serias dificultades, ha dado un giro a su discurso displicente con la reforma del modelo y esta semana anunció que acudirá a los tribunales si el Gobierno no acomete ya la revisión de la financiación -se hace cada cinco años-, como así entiende que le obliga la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca).
La intención de Mas, por tanto, es hablar con Rajoy también de los «problemas sociales que se están viviendo» en Cataluña, en referencia a los déficit de financiación que sufre su Gobierno. Así se lo contó ayer a las entidades que forman el llamado pacto por el derecho a decidir, el instrumento de que se ha dotado el presidente de la Generalitat para implicar a la sociedad civil en el proceso soberanista. «No va solo por la consulta, pero no la quiere obviar», explicó el presidente de este organismo consultivo y expresidente del Parlamento catalán, el democristiano Joan Rigol.
Medidas de presión
El anuncio de Mas, verbalizado de manera indirecta por Rigol, llegó el mismo día que un diario nacional informó de que Rajoy estudia hablar con él de cambios en la financiación autonómica, como único asunto sobre el que ve posible llegar a algún entendimiento. El acuerdo es complicado porque la Generalitat pide un pacto fiscal, como hace dos años, y el Gobierno niega esta posibilidad. Aun así, sea la que sea la oferta que pueda hacer el presidente del Gobierno, el líder convergente se comprometió ante las entidades del pacto nacional por el derecho a decidir a que serán informadas de todas las decisiones, que serán consensuadas por los cuatro partidos que impulsan la consulta soberanista: CiU, ERC, ICV y CUP.
Mas, con el ojo ya puesto en la Moncloa, aprovechó la tercera reunión del organismo que abre el debate soberanista a las asociaciones sociales para exhibir consenso social en torno a la consulta. Unas 3.000 entidades se han sumado ya a este organismo: sindicatos, patronales, organizaciones culturales, plataformas cívicas, cámaras de comercio, colegios profesionales, ayuntamientos, diputaciones y partidos políticos. Están representadas todas las organizaciones empresariales salvo la gran patronal (Fomento del Trabajo) y todos los partidos de la cámara catalana a excepción del PSC, PP y Ciutadans, es decir, el 64% del hemiciclo. Avancem, la corriente crítica que se ha escindido del PSC, completó ayer su incorporación al foro soberanista.
Joan Rigol anunció que en breve enviará una carta a Rajoy en la que le reiterará la «voluntad» de los catalanes de votar sobre su «futuro institucional y político» el 9 de noviembre. «Deseamos que el Gobierno que usted preside, siguiendo lo que se indica en los fundamentos jurídicos de la sentencia del Tribunal Constitucional del 25 de marzo de 2014, propicie un diálogo con el Gobierno de la Generalitat para que no se impida el poder ejercer legalmente el derecho de consulta que poseemos como ciudadanos catalanes», dice la misiva. Promoverá también una gran movilización, días después de la Diada, de reafirmación del respaldo a la consulta.