El Acuerdo Transatlántico de Comercio crearía 8 millones de empleos en la UE y EE UU
Gobierno y empresarios defienden que el tratado permitirá el crecimiento económico al acabar con las barreras comerciales y facilitar la inversión
MADRID.Actualizado:El Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP, en sus siglas en inglés) entre EE UU y la UE supondría la eliminación de trabas burocráticas y administrativas para las empresas de dos regiones que representan el 50% del PIB mundial, el 71% de las inversiones directas, el 30% del comercio y que conformarían un mercado de 800 millones de personas. Este tratado, que aún se negocia, tendría también importantes repercusiones para el empleo, ya que generaría «ocho millones de puestos de trabajo en ambas regiones», según explicó el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz durante su intervención ayer en las jornadas organizada por la AmCham Spain sobre el TTIP.
Un impulso al empleo y al crecimiento. Ese fue el mensaje repetido por los miembros del Gobierno, los empresarios y los representantes de EE UU que se dieron cita en este foro. «El Ejecutivo está comprometido con este acuerdo», aseguró Legaz, para quien es «fundamental» que ambas partes lleven a buen puerto las negociaciones. De momento, la quinta ronda de contactos entre EE UU y la UE sobre el TTIP concluyó la semana pasada con «firmes progresos» pero aún con desafíos y discrepancias. Es más, no se espera que el borrador del acuerdo esté listo hasta finales de 2015. Sin embargo, los obstáculos se van superando y los expertos prevén que cuando entre en vigor el acuerdo podría suponer un aumento anual del PIB del 0,48% en la UE y del 0,38% en EE UU hasta 2027.
Con estas cifras en la mano Legaz lamentó que quienes se oponen a este tratado no lo hacen por cuestiones «técnicas» sino que «critican a EE UU, a la sociedad de libre mercado y a las democracias liberales». El secretario de Estado aseguró que el Gobierno lleva dos años de difusión y divulgación de los beneficios de TTIP e insistió en que el acuerdo cumple con los estándares de calidad y seguridad alimentaria o medioambiental.
También el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, insistió en que el acuerdo será positivo para España, porque «facilitará el acceso a los mercados» de las empresas mediante la eliminación de aranceles y permitirá profundizar en la cooperación en otros foros como el energético.
Opinión compartida por el presidente de la CEOE, Juan Rosell, quien afirmó que el tratado es una «oportunidad única» para Europa y resaltó que las empresas del viejo continente se beneficiarán de la eliminación arancelaria y de mejores accesos al mercado y a los servicios de contratación pública. También insistió en la importancia de simplificar los trámites burocráticos, que suponen «una gran carga» administrativa para las empresas. De hecho, indicó que el acuerdo no solo será beneficioso para las empresas, sino también para los ciudadanos. «Esto servirá de ejemplo y tendrá efectos positivos en otros países», aseguró. El dirigente de la patronal insistió, además, en que no se trata de «desregular» estándares en contra de los consumidores.
El presidente de la Cámara de Comercio de EE UU, Thomas Donohue, fue taxativo a la hora de reclamar el tratado. «Necesitamos el Acuerdo Transatlántico y lo necesitamos ya», aseguró. «El acuerdo es una gran oportunidad para crear puestos de trabajo y lograr crecimiento», insistió. Para ello defendió la eliminación de las barreras del comercio así como el fomento de las exportaciones. «Es el acuerdo de comercio más importante del mundo», recordó. «No nos podemos permitir el lujo de desaprovechar esta oportunidad», concluyó.
Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aseguró que el tratado reforzará el vínculo ya establecido entre ambas regiones y, sobre todo, entre España y EE UU. Así, recordó que el comercio entre los dos países alcanza los 20.000 millones de euros. Y destacó que EE UU es el primer país de destino de las exportaciones españolas fuera de la UE. La vicepresidenta insistió en la idea de que el acuerdo «permitirá generar cientos de miles de puestos de trabajo».